Fidel Jaramillo, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, realizó un estudio sobre la clase media en Ecuador. Cortesía BID
César Augusto Sosa. Redacción Líderes
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El ingreso de los pobres aumentó más

El crecimiento de la clase media en América Latina durante la última década ha despertado gran interés en los organismos multilaterales de crédito.

El Banco Mundial puso en escena el tema el año pasado y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lo ha seguido, ya que el crecimiento de la clase media es positivo por varios factores.

La literatura económica destaca que una clase media más fuerte genera mayor propensión al ahorro, a la inversión en capital físico y humano, dinamiza el mercado interno a través del consumo, crea un mayor espíritu empresarial, mejora los niveles de educación, de salud y de movilidad social, señala Fidel Jaramillo, representante del BID en Perú.

"También hay estudios que muestran una relación entre el tamaño de la clase media y la estabilidad política, menor desigualdad y una menor conflictividad social", destaca Jaramillo, un economista que fundó Multiplica, una consultora que esta semana conmemora 20 años de vida con un foro denominado: "Clase media y movilidad social en Ecuador".

En este evento, que se llevará a cabo este miércoles 21 de mayo en el auditorio de la Flacso, también participarán Andrés Solimano, presidente del Centro Internacional de Globalización y Desarrollo (Ciglob), y Pablo Samaniego, profesor de la Flacso, especialista en temas de pobreza y distribución del ingreso.

El crecimiento económico de la última década ha generado varios cambios en la sociedad y el mercado ecuatoriano, debido a que la población ha contado con mayores ingresos en sus bolsillos.

Para cuantificar ese efecto, la primera tarea ha sido medir el crecimiento de la clase media. Hay varias formas de hacerlo, pero la más práctica ha sido calcularla con base en el nivel socioeconómico, para lo cual se divide a la población en cinco estratos: A, B, C, D y E.

Bajo este enfoque, el 35% de la población ecuatoriana era de clase media hasta el año pasado, prácticamente el doble de lo que representaba una década atrás.

Si lo anterior se traduce a valores absolutos, en la última década se incorporaron 3,2 millones de habitantes a la clase media del país, que bordea 5,6 millones de habitantes.

Todos los enfoques para medir a la clase media concluyen que hay más personas en este segmento. Sin embargo, el poder adquisitivo de la población en la última década ha crecido de manera diferente en Ecuador.

El estudio que Jaramillo presentará esta semana en Quito evidencia que el ingreso per cápita aumentó más en la población de menores ingresos. Mientras los ingresos de la población crecieron a una tasa del 7,8% en promedio durante el período 2003-2013, el crecimiento bordeó el 20% en el grupo de personas más pobres. "El crecimiento en la última década en Ecuador ha sido pro pobre".

Lo anterior tiene varias implicaciones a escala nacional, pero una de las más relevantes es la reducción en la polarización de la sociedad, en el sentido de que hay una menor brecha de ingresos entre los ricos y pobres del país.

Ahora, el crecimiento de los ingresos en Ecuador ha sido menor al registrado en países vecinos como Perú, lo cual pone en escena los resultados de dos modelos económicos diferentes.

En el caso peruano, el crecimiento de los ingresos durante la última década fue del 9,3%. Si bien los más pobres vieron mejorar su situación económica, los mejores resultados se registraron en la clase media. En este sentido, el crecimiento en Perú ha sido pro clase media, mientras en Ecuador fue pro pobre.

Con base en estos resultados, Jaramillo hace la siguiente lectura: "Un modelo de crecimiento basado en el mercado, como es el caso de Perú, crea muchas oportunidades para la clase media. Mientras que un crecimiento basado en el gasto público social ha beneficiado a la clase más pobre, como ha sido el caso ecuatoriano". No se puede decir que un modelo sea mejor que el otro, sino que cada uno arroja resultados diferentes.