En los laboratorios de la empresa, ubicados en el norte de Guayaquil, se desarrollan los productos de Rocnarf y de su firma hermana, Cresens Dermocosmética. Fotos: Mario Faustos / LÍDERES

En los laboratorios de la empresa, ubicados en el norte de Guayaquil, se desarrollan los productos de Rocnarf y de su firma hermana, Cresens Dermocosmética. Fotos: Mario Faustos / LÍDERES

Washington Paspuel
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Innovación en la cosmetología

29 de noviembre de 2016 16:23

Reinventarse, pero a su vez mantener su presencia entre sus clientes. Ese reto se planteó la compañía farmacéutica ecuatoriana Rocnarf, que lleva 40 años en el mercado con una oferta de marcas de medicamentos.

Bajo ese pensamiento, la compañía decidió entonces incursionar en el sector de la dermocosmetología. En el 2009, Rocnarf, creada en Guayaquil puso en marcha su idea. Ese año empezó con la representación en el país de un grupo de marcas extranjeras.
Con la experiencia en la fabricación de medicamentos antiinflamatorios, antibióticos y para dolencias respiratorias y cardiacas, principalmente, y una logística montada, la firma pasó a la fabricación de sus propios productos dermocosméticos.

Así nació Cresens, que hoy maneja cinco marcas para el cuidado externo y nutrición de la piel. Para Francisco Cordero, gerente general de Rocnarf, la dermocosmética es un área cuyo interés crece en Ecuador. Él considera que la cosmética como se la conocía antes, ha ido evolucionando desde la simple oferta de maquillajes. “Ahora cada vez más los productos para la piel demandan de un mayor desarrollo, con la incorporación de mejores principios activos y muchos estudios clínicos antes de salir al mercado”.

En ese proceso de ampliar su presencia en el mercado nacional, Cresens hizo un convenio con una compañía suiza del sector para el desarrollo en el país de una línea de productos de uso oral para el mejoramiento de las características de la piel. El producto fue bautizado como Dermanutrix, y se lo empezó a exportar a Europa y países de la región. La posterior desvinculación de la firma suiza reorientó el producto hacia el mercado interno.

Cresens no se quedó allí. Con la infraestructura de Rocnarf en cuanto a laboratorios, en el 2014 la joven firma emprendió en el desarrollo de una nueva línea, que bautizó como Biofemme. Estos son productos dirigidos al cuidado integral del cutis femenino. Su estrategia se basó en crear un artículo que compitiera con marcas internacionales, pero con ingredientes de similares características. Para la nueva propuesta se creó además un envase minimalista, de colores rosa y blanco. Todo ello implicó para la firma una inversión inicial de alrededor de USD 600 000.

En febrero del 2015, la compañía dermocosmética sumó a su equipo a una dermatóloga española. Con ella empezaron a probar nuevos ingredientes que, a decir de Ana Cristina Cordero, creadora de la línea Biofemme, todavía no usaba la industria en Ecuador. “A cada uno de estos productos le incorporamos beneficios extra, como activos reparadores de la piel y vitamina B5”.

La oferta actual de esta línea de la empresa consiste en una crema hidratante, un gel crema hidratante, un gel limpiador, un aceite limpiador y un removedor de maquillaje para el entorno de los ojos. Ana Cristina Cordero, considera que la ventaja de su línea dermocosmética es que los clientes pueden disponer de un producto de calidad en Ecuador, pero a un menor costo. “No necesitan importar, pueden encontrarlos en varios canales de ventas en cualquier momento para su rutina diaria de limpieza”.

La cosmetóloga guayaquileña Andrea Navarrete, propietaria del spa Esteticare, en la vía a Samborondón, comercializa en su local los productos Biofemme. Menciona que sus clientes demandan estos productos por su precio competitivo. “Me enganché con el producto, incluso antes de su lanzamiento oficial, cuando vinieron a darnos a conocer la nueva línea”.

Fernando Cordero adelanta que Biofemme seguirá creciendo en su oferta. Para diciembre próximo Cresens planea incorporar un bloqueador solar para pieles latinas, y para el 2017, un tónico para el cutis.

Gerente Francisco Cordero 

En el año 2013 se implementaron medidas en el país que hicieron más difícil la importación de este tipo de productos. Hubo un incremento de aranceles también. Esto nos obligó a suspender temporalmente nuestra división de dermocosmética. Resulta más costoso importar el producto terminado, y además se necesita tener un volumen bastante grande de producción que justifique la importación de toda esa materia prima, y los envases.
Las cifras:

-5 líneas de productos dermocosméticos posee la firma actualmente.
-2009 empezaron a incursionar en el campo de la dermocosmética, con productos importados.
-4 ítems conforman su nueva línea de cuidado de la piel BioFemme, en el mercado desde este año.
-600000 dólares fue la inversión inicial en su nueva línea de cosmética para la mujer.
-4 000 puntos de ventas posee Cresens en todo el país.