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La Universidad de Oxford prevé que en 20 años, las máquinas harán la labor de la mitad de empleos de EE.UU. Foto: Cortesía

La Universidad de Oxford prevé que en 20 años, las máquinas harán la labor de la mitad de empleos de EE.UU. Foto: Cortesía

Las máquinas y los robots ganan espacio laboral

19 de enero de 2017 11:35

Cuando el británico Charles Darwin publicó en 1859 su teoría de la evolución, lo más probable es que no previera que un día los robots, y no la naturaleza, se encargarían del proceso de selección de las especies.

En su obra ‘El origen de las especies por medio de la selección natural’, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida, Darwin introdujo la teoría científica de que las poblaciones evolucionan en el transcurso de las generaciones a través de un proceso de selección natural.

En la actualidad, la llamada “cuarta revolución industrial” está trastocando esta teoría, ya que el proceso de fabricación dio pie a un proceso tan rápido de automatización que las máquinas reemplazarán cada vez más a los trabajadores humanos.

Se calcula que en el 2040 hasta 40% del proceso de producción será manejado por robots. Las máquinas son ahora capaces de resolver problemas planteados por otras máquinas.

La británica Universidad de Oxford prevé que las máquinas y los robots realizarán la labor de casi la mitad de los empleos de EE.UU. en los próximos 20 años. Y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala en su informe ‘El futuro del trabajo en cifras’, que algunos estudios sostienen que el 47% de los empleos de Estados Unidos están sujetos a sustitución, así como 39% en Alemania y 35% en Gran Bretaña.

“El hecho indiscutible es que la estructura ocupacional cambiará y las tareas requeridas para llevar a cabo el trabajo también cambiarán. La sustitución puede significar la destrucción de ciertos empleos, pero no la destrucción del empleo”, según la OCDE.

Esta organización, que agrupa a casi el 20% de los países – aquellos considerados más desarrollados –, en un informe titulado Empleo y desempleo en cifras sostiene que hay más de 40 millones de desempleados en el área de la OCDE. eso representa ocho millones más que antes de la crisis actual, lo que significa un millón de puestos de trabajo perdidos anualmente en los últimos ocho años.

A esto se suma, el hecho de que uno de cada tres puestos de trabajo se considera precario en los países industrializados y que los trabajadores ganan entre 15 y 20% menos que en el año 2009.Pero, estas cifras son vistas positivamente por el sector empresarial, ya que implican una reducción creciente de los costos de producción.

¿Qué hacer con los seres humanos entonces? Los políticos recién empiezan a pensar en la manera de enfrentar este desafío. Una de las fórmulas más de moda es la del ingreso básico, que implica que todos los ciudadanos o residentes de un país reciban regularmente una suma incondicional de dinero, además de los demás ingresos que pudieran recibir.

Según sus defensores, el sistema sería financiado por las ganancias de las empresas públicas. ¿Pero dónde encontrarán los gobiernos los recursos? ¿De qué elementos presupuestarios nacionales se deducirán estos importes?

De esta manera, los ciudadanos se mantendrán con vida, se quejarán menos del fracaso de los gobiernos en la creación de oportunidades de trabajo, mientras consuman lo que producen las empresas.

La desigualdad

La concentración. Roberto Savio, fundador de IPS y Other News, en una conferencia en la Academia Diplomática de Chile, mencionó datos impactantes. En 2010, 388 personas acumulaban la misma riqueza que 3 200 millones de personas del planeta. En el 2015 fueron 62.

El empleo. Según la Organización Internacional del Trabajo será necesario crear 600 millones de nuevos puestos de trabajo para el 2030, solo para mantener el ritmo de crecimiento de la población en edad laboral, especialmente del sur.