Julio Dobronsky, director ejecutivo de la Asociación de Mutualistas del Ecuador. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

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Pedro Maldonado
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La mutualista merece un trato especial

27 de marzo de 2016 12:20

Julio Dobronsky, director ejecutivo de la Asociación de Mutualistas del Ecuador, explica cómo se realiza el traspaso de las mutualistas a la economía popular y solidaria. Este proceso es coordinado con las Superintendencias de Bancos y de la Economía Popular.

Con la nueva reglamentación y las resoluciones del Código Monetario y Financiero, ¿qué camino les queda a las sociedades financieras?

Con la expedición del Código Monetario a fines del 2014, el sector financiero quedó dividido en tres sistemas: privado, público y de economía popular y solidaria. A las sociedades financieras, no sé si por tamaño, se les daba poco tiempo de vida. Entonces, expusimos argumentos a las autoridades para que no desaparezcan, pero no encontramos eco. Con el Código Monetario y Financiero las financieras quedaron en el limbo, porque se les daba 18 meses de plazo para que se fusionen, transformen o liquiden. Las tres posibilidades eran ciertas, pero el problema es que había cierta dedicatoria, porque estas entidades trabajaban normalmente con indicadores suficientes en liquidez, rentabilidad, solvencia compitiendo con grandes entidades.

Según la normativa, las sociedades financieras debían elevar su capital...


El requisito básico para transformarse en banco era tener un capital de 11 millones de dólares, cuando el promedio de medianas y pequeñas financieras era un capital de cinco o seis millones de dólares. En las condiciones actuales, cuando la inversión extranjera tiene recelos de traer capitales al país, no fue tarea fácil conseguir esos 11 millones. Dos financieras emprendieron la liquidación (Vazcorp y Leasing Corp) y otras dos o tres solicitaron convertirse en bancos; estas tendrán 18 meses adicionales según la resolución 219. Hasta el 15 de abril deben presentar un cronograma, entregar información financiera, entre otras condiciones.

Usted menciona que los inversionistas que desean invertir no lo hacen por las condiciones del país. ¿La resolución llegó tal vez en un mal momento, en el que la economía ecuatoriana empezaba a complicarse?

Evidentemente las condiciones no son las más favorables, en especial para el sector financiero, donde las reglas de juego son demasiado exigentes. Por ejemplo, un accionista no puede acceder a crédito en su propio banco, además se fijaron límites a los sueldos de ejecutivos. Hay restricciones que de alguna manera han ido ahuyentando el ingreso de capitales al sistema financiero, a lo que se suma que la rentabilidad viene decayendo. No solo es la coyuntura la que ocasiona el problema, son diversos factores como los que menciono.

¿Esta coyuntura o bache que no se sabe cuánto durará seguirá afectando al sector financiero?

Las autoridades y los organismos de control han reflexionado sobre el verdadero rol del sistema financiero en su conjunto. Se han dado cuenta de que el mejor aliado del Gobierno es el sector financiero, porque inyecta recursos a la economía; entonces, han habido ciertos cambios en la normativa como el cobro de 17 servicios que antes tenían tarifa cero. Estas y otras acciones incentivan al sector financiero.

Ahora analicemos a las mutualistas. ¿Qué perspectivas tienen estas entidades?


Para las mutualistas cabe un lema: pequeñas en tamaño, grandes en obra. Por 50 años han trabajado en el sector de vivienda dirigida a los segmentos de más bajos recursos. Con el Código Monetario y Financiero las mutualistas dejan de ser controladas por la Superintendencia de Bancos y pasan a manos de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS), con algunos cambios por cumplir. Ante eso, presentamos algunas sugerencias, porque había vacíos y dejaban en el limbo a las mutualistas. Este sector es especial y diferente, y no merece un trato igual al de los bancos. Entonces, las mutualistas tenían 18 meses para convertirse en bancos o pasarse a la economía popular y solidaria, y todas decidieron pasar a la economía popular y solidaria. El 12 de marzo se cumplió el plazo, pero aún no es realidad el traspaso, porque hay disposiciones y un control dual, por decirlo de alguna manera, de la Súper de Bancos y de la SEPS. Nos reunimos con las autoridades de esta última entidad y nos manifestaron que el tema es algo complejo por falta de legislación, falta de personal capacitado y porque había que trabajar en conjunto. Nos ofrecimos para colaborar y quedamos en hacer reuniones de trabajo, todo esto porque nos interesa pasar al control de la SEPS.

¿Qué se acordó con la SEPS?


A efectos de facilitar y coadyuvar el proceso de cambio, planteamos crear una comisión conjunta para abordar los puntos técnicos. En esencia, las mutualistas son diferentes a otras entidades financieras en aspectos como gobierno corporativo, constitución de patrimonio y de activos. Esto conlleva un cambio en la legislación. En los próximos 14 meses, que es un período de transición, vamos a trabajar activamente para hacer el traspaso de información en el menor tiempo posible, para preparar un catálogo de cuentas adecuado, preparar resoluciones que tengan que ver estrictamente con las mutualistas…

¿Entonces, se esperaría que para el segundo semestre del 2017 esté listo el traspaso?

Así es, trabajando activamente y poniendo interés de parte de las dos Superintendencias. De la ‘Súper’ de Bancos ha habido total apertura, han entregado la información, pero hay aspectos que aún deben trabajarse.

En este contexto, ¿qué balance puede hacer del desempeño de las mutualistas?

Cuando se expidió el Código, las mutualistas tenían indicadores muy buenos y lo siguen teniendo. Estos indicadores permiten haber capeado el temporal, si cabe el término, en la actual situación que atraviesa el país. A pesar de una contracción en la construcción, las mutualistas no han dejado de cumplir su rol y atienden al segmento medio y medio bajo, financiando vivienda. Ahora estamos por ratificar la decisión de pasar a la economía popular y solidaria con una junta de accionistas que se cumplirá en abril.

Y ahora, ¿cómo queda configurado el mapa del sector financiero?

El mapa quedó definido a finales del 2014 con la llegada del Código Monetario y Financiero, nos guste o no. Van a haber bancos grandes y entidades pequeñas y muy pequeñas, como las cooperativas. Aquí cabe una reflexión: una entidad financiera no es grande por su tamaño de capital sino por su solvencia. Las mutualistas son muy solventes y las financieras tuvieron indicadores satisfactorios, pero lamentablemente se decidió ubicar a las entidades financieras por su capital y no por su solvencia.

¿Por qué cree que se decidió de esa manera?


La idea en esencia fue hacer un sistema financiero mucho más fuerte. Cinco o seis bancos siguen siendo el eje principal del sistema, pero se perjudicó al sector de financieras, porque atendía a sectores no atendidos tradicionalmente por la banca, con servicio personalizado y créditos ágiles y pequeños. Ahora se perdió ese nicho que pasará a los bancos.

Hoja de vida

El cargo actual. 
Se desempeña como Director ejecutivo de la Asociación de Mutualistas del Ecuador.

La formación. Licenciado en banca y finanzas, con diplomado en Banamex, de México. También, obtuvo una diplomatura en el Incae.

Trayectoria. Entre otros cargos, fue representante del sector financiero en la Corporación Financiera Nacional.

Trabajó 27 años
en la Superintendencia de Bancos; allí fue, entre otras funciones, intendente de bancos y sociedades financieras. En total lleva cerca de 45 años en el sector financiero, en el sector público y en el privado.