Redaccion Guayaquil
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La papaya nacional tiene su espacio en el extranjero

Las variedades de papaya hawaiana, tainung 1 y la maradol son ofertadas en mercados y supermercados del país. La papaya que forma parte de la cultura alimenticia local es demandada fresca, para su consumo en jugos, postres, para su proceso en la industria de alimentos y otros.

Asimismo, la fruta encontró un nicho en el mercado externo. Las ventas del producto agrupadas en dos subpartidas del Banco Central del Ecuador (BCE) llegaron a USD 5,7 millones en el 2011. Los principales destinos de la fruta ecuatoriana ese año fueron Europa, Canadá, EE.UU. e incluso Colombia y Perú.

Estos cultivos se clasifican como permanentes, según el Ministerio de Agricultura, Acuacultura, Ganadería y Pesca (Magap). En el III Censo Nacional Agropecuario (año 2000) se destaca que la papaya se siembra de forma independiente o asociada. En ese año, la superficie plantada llegaba a las 3 917 hectáreas (ha).

José Tamayo es propietario de Agrícola San Francisco en el km 12, de la vía a Quevedo (Los Ríos). Allí posee 12 ha de cultivos de papaya de la variedad hawaiana. Afirma que las inversiones por hectárea pueden llegar a los USD 7 000; sin embargo, dice, el cultivo no necesita mucha agua. “Es un producto sensible que requiere cuidados contra las plagas”.

Tamayo comenta que en este año, los precios han estado altos en el mercado local y llegan a los USD 7,10 la caja de 10 kilogramos (kg). Este alimento, dice el productor, también se exporta a Colombia y Perú, paradójicamente, a un precio inferior que puede ser de USD 6 la caja.

Lo atractivo de la variedad hawaiana, dice el productor, es que cada fruta puede pesar cerca de 500 gramos y tener un precio de USD 0,30 o 0,40, en el mercado. Asimismo, en autoservicios como Mi Comisariato, en Guayaquil, se puede encontrar la hawaiana por USD 1,30 el kg y otras variedades por 1,70.

Miguel Morales es productor de la variedad de papaya maradol. La produce para la industria de alimentos que la transforma en pulpa desde hace un año. No obstante, Morales ha mantenido cultivos de la fruta desde hace 10 años.

El agricultor posee una finca de 100 ha en el cantón Balzar (Guayas) y dedica 5 hectáreas para el cultivo de papaya. Antes trabajaba con otras variedades que comercializaba en el mercado local. “Pero trabajar con intermediarios presenta problemas. Esto no permite que existan márgenes de utilidad apropiados”.

Este productor afirma que con la empresa Agrocomercial realizó una alianza para proporcionarles la fruta. “Esto nos permitirá proveer la papaya de forma permanente”, asegura Morales.