Juan Manuel Lopera de 27 años, durante la presentación de las pizarras digitales en una escuela de Guayaquil. Foto: Cortesía Aulas Amigas
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Con la pizarra táctil la enseñanza se vuelve más interactiva

El proyecto Aulas Amigas llegó al país hace dos años, liderado por su gestor Juan Manuel Lopera. El colombiano de 27 años empezó a diseñar hace 10 un tablero óptico de mando interactivo (TOMI).

Hace cuatro años su idea se cristalizó y hasta la fecha instaló este dispositivo en unas 7 000 aulas interactivas en su país de origen. Lopera asegura que su falta de motivación al momento de estudiar o de atender las clases lo llevó a crear este dispositivo interactivo.

TOMI es un pequeño aparato que hace que cualquier superficie funcione de manera táctil; en Quito se cuentan 100 en 20 escuelas.

Otros 100 equipos están en instituciones privadas de Cuenca, Machala, Santa Elena y Guayaquil. Por la implementación de estos dispositivos Aulas Amigas registró, en lo que va del año, ingresos por USD 1,6 millones.

Lopera afirma que la estrategia de este negocio se basa, principalmente, en las capacitaciones que ofrece a los directivos y profesores de las instituciones educativas. "Ellos conocen el producto y se dan cuenta de la diferencia que pueden hacer si invierten en una Aula Amiga", expresa.

En el Colegio Julio Verne, en Quito, todas las aulas de clases cuentan con este sistema de enseñanza hace unos cuatro años. Pedro Carrera, profesor de historia, economía y literatura resalta la utilidad de esta herramienta. "Enseñar en una aula con este tipo de tecnología ahorra tiempo y mejora la metodología de enseñanza", explica.

Como ejemplo señala que en una clase de historia puede usar mapas, en la de economía cuadros estadísticos y en la de literatura pueden interactuar con sus alumnos mostrándoles videos. "Esto me ahorra una o dos clases pues es más fácil mostrar que explicar", dice.

El proyecto se ha instalado para atender a alumnos de nivel preescolar, primario y secundario.

Todo el paquete tecnológico, tanto el hardware como software y asesoría técnica se comercializa en USD 550.

"Hoy en día, la globalización exige aprender diferente, lo que incluye una educación diferente y acorde con el avance de la tecnología", dice Lopera.

Aulas Amigas también está presente en Panamá, Argentina, Brasil y México.

El programa cuenta con una plataforma digital que amplía las opciones de los educadores, pues ofrece contenidos gratuitos y espacios de interacción.

TOMI funciona como si fuese una tableta gigante. Los exámenes escritos pueden ser calificados digitalmente y los padres tienen la opción de recibir los resultados en sus correos electrónicos. "Es una opción que incorpora simultáneamente a padres, alumnos y profesores en el proceso de enseñanza", indica Lopera. Aulas Amigas cuenta con un programa de estudio que puede ser usado como guía por parte del profesor.

En Latinoamérica, Lopera tiene estimado instalar unas 3 000 aulas equipadas con el sistema tecnológico TOMI hasta diciembre de este año.

CIFRA:
200  dispositivos están instalados en la actualidad en Quito, Cuenca, Machala y otras ciudades.