Diana Wancier, Diego Jaramillo y Mónica Vivanco, representantes de la Universidad de los Hemisferios, en el campus. Foto: Patricio Terán/ LÍDERES

Diana Wancier, Diego Jaramillo y Mónica Vivanco, representantes de la Universidad de los Hemisferios, en el campus. Foto: Patricio Terán/ LÍDERES

Pamela GarcÍa G. (I)
pgarcia@elcomercio.com
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El valor humano es el eje de la relación con la comunidad

6 de abril de 2015 09:51

‘Dile al mundo de dónde vienes’ es el lema de la Universidad de los Hemisferios desde hace una década y que ha permitido a este centro académico desarrollar y fortalecer sus relaciones institucionales.

La universidad cuenta con 130 convenios interinstitucionales con entidades como Deloitte, Junior Achievement, Kimberly Clark, entre otros. Estos acuerdos se enfocan en el desarrollo de investigación, proyectos académicos y pasantías estudiantiles.

Dentro de la oferta empresarial cuenta con capacitación en educación continua, en cada una de las siete carreras que oferta. Entre estos están seminarios y conferencias en temas de comunicación, negocios y jurisprudencia.

Así también, en conjunto con su escuela de negocios IDE Business School, fundada en 1992, realizan programas de posgrado, seminarios, cursos e investigación para empresas. “Elaboramos proyectos In Company, así como evaluaciones empresariales para identificar las necesidades de las compañías”, indica Diego Jaramillo, vicerrector Académico.

Otro de los aportes que realizan en conjunto con el sector privado es el programa Genios en Potencia. Este tiene como fin brindar material didáctico para niños en etapa preescolar. “Nosotros animamos a las empresas a adquirir los útiles escolares, los cuales se dirigen a sectores vulnerables de la Costa y Oriente ecuatorianos”, indica Mónica Vivanco, directora de planeación y evaluación.

Así también, la entidad cuenta con el proyecto Alumno, que se enfoca en la creación de redes de contacto con estudiantes egresados de la universidad.

Gisela Montalvo, participante de esta iniciativa y representante en la Embajada de Estados Unidos, señala que esta oportunidad le permitió desarrollar proyectos y aprender a trabajar en equipo.

De igual manera, le ayudó a crear redes de comunicación con otros profesionales egresados de la universidad. “Siento orgullo de ser uno de los miembros fundadores. El apoyo de la universidad fue indispensable”, indica.

Bajo el lema de una educación personalizada con enfoque en valores cristianos, la universidad desarrolla tres proyectos sociales.

Entre estos se encuentra el Proyecto Cochapamba (noroccidente de Quito), que tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los habitantes de este sector.

Con el apoyo de empresas privadas se logró realizar un agasajo navideño a cerca de 2 000 personas. “También brindamos ayuda de proyectos de desarrollo urbanístico”, señala Wancier.
La universidad está vinculada con la Fundación Ayuda Familiar y Comunitaria (AFAC). Esta institución privada brinda atención médica a bajo costo a familias de escasos recursos. El 50% de los beneficiados son mujeres adolescentes embarazadas o con deficiencias nutricionales.

Dentro de esta iniciativa asisten con ayuda psicopedagógica y jurídica para brindar ayuda a los
beneficiados. “Muchas son madres solteras... les ayudamos a tramitar juicios de alimentos, custodias, etc.”, señala Jaramillo.

Otro proyecto es su trabajo con la Fundación para el Diagnóstico, Rehabilitación e Integración del Niño Especial (Fudrine), con la que coordinan la realización de proyectos especiales, como la creación de una orquesta y ­ayuda pedagógica.

Uno de los puntos más importantes que destaca Jaramillo es el interés de universidades en el extranjero, en desarrollar emprendimientos en conjunto con la Universidad de los Hemisferios. “Tener pocos estudiantes se convirtió en valor agregado en el exterior”, señala.

Entre las iniciativas que buscan desarrollar está la generación de investigación en Recursos Humanos con la Universidad de Harvard, que esperan se concrete para finales de este año.
Así también cuenta con intercambios estudiantiles con una decena de instituciones internacionales, por ejemplo, la Universidad de North Texas, la Universidad de Navarra, la Universidad de los Andes, entre otras.

Pablo Begnini, exalumno de la universidad, cuenta que su educación le permitió destacarse como consultor político en el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. “La educación es para mi la única oportunidad infalible para acceder al desarrollo”, indica.