Arrayán y amaranto dieron más clientes a esta cervecera

Para Andrés Erazo y su familia, impulsar nuevos emprendimientos es cuestión de arremangarse la camisa y poner manos a la obra. En su casa ubicada en el sector de Pomasqui, al norte de Quito, más de una idea se ha convertido en el sostén de su hogar.

Primero, sus padres abrieron una heladería en el 2002; luego, en julio del 2009, después de visitar Rumania, Erazo trajo una máquina para preparar embutidos y montó una parrilla, junto a la heladería, para vender sus productos.

Pero algo faltaba a este emprendimiento: ¡cerveza! Así que en el 2011 la familia compró, en Quito, en USD 200 una máquina para preparar cerveza artesanal, con capacidad de 20 litros.

Fabricar cerveza no es un proceso complejo y preparar 20 litros de cerveza solo requería de una inversión de USD 30. "Durante todo el 2011 probamos varias recetas hasta conseguir una con las características que buscábamos".

En un inicio no se pensaba vender la cerveza, sino tenerla como parte del menú. "Pero tuvimos una aceptación excelente y las personas comenzaron a venir solo por la cerveza", recuerda Cristina Harja, esposa de Erazo. Así nació Cervecería Gourmet Artesanal.

Para Nel Mosquera y Johan Romero, dos de sus clientes, el sabor de esta cerveza es peculiar y diferente. "No se parece a la industrial, tiene un sabor diferente y es muy buena".

En el 2012, Erazo y su esposa realizaron otra inversión, de USD 6 000, en un tanque con capacidad para preparar 150 litros de cerveza, botellas de vidrio y materia prima como cereales malteados, lúpulo y levadura.

Su hermano, Alejandro, se encargó del diseño de las etiquetas y presentaron al mercado una línea de tres tipos de cerveza: 'Pale Ale', cerveza ligera de 21 días de maduración; 'Stout', 28 días y 'Abbey Ale', de cinco semanas de maduración.

En octubre pasado comenzaron a producir la cerveza Munay, que se convirtió en su firma personal, ya que la fórmula es invención propia: contiene miel de flores de arrayán y amaranto, tres meses de añejamiento y 9% de alcohol.

Cada mes producen, en promedio, 900 litros de cerveza, que se distribuyen en la Mansión del Queso, las pizzerías Cosa Nostra y en las celebraciones del Oktober Fest. Christian Sáenz y Andrea Utreras, propietarios de La Mansión del Queso, compran entre 150 a 200 botellas por mes y aseguran que sus clientes prefieren la cerveza artesanal para combinar con los quesos gourmet.

Otros datos
Más inversiones. Este año, invirtió USD 40 000 para la instalación de una nueva olla de cocción de cobre para elaborar 650 litros de cerveza.

Los precios. En el mercado se puede encontrar cervezas de esta firma desde USD 8 hasta USD 14.

  • USD 4 000 factura cada mes en promedio