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La Reserva Federal de EE.UU., liderada por Janet Yellen, decidió elevar las tasas de interés. La decisión basada en las buenas perspectivas de la economía estadounidense. Foto:  Flickr de la Reserva Federal

La Reserva Federal de EE.UU., liderada por Janet Yellen, decidió elevar las tasas de interés. La decisión basada en las buenas perspectivas de la economía estadounidense. Foto: Flickr de la Reserva Federal

Ecuador sentirá la elevación de las tasas de interés en EE.UU.

27 de diciembre de 2016 11:39

Era un anuncio esperado durante todo el 2016 y que se concretó el pasado 14 de diciembre. La Reserva Federal de EE.UU. (Fed), anunció la elevación de lasa tasas de interés y ahora Ecuador se alista para una serie de efectos en materia de financiamiento externo, comercio exterior, valor del crudo y, posiblemente, en el precio del oro, según analistas consultados.
Con la decisión de la Fed, llegó la primera alza en el precio del dinero en EE.UU. en casi una década; además constituye un nuevo signo de la recuperación de la economía estadounidense tras la aguda crisis del 2008 y 2009.

La decisión de la entidad situó las tasas entre el 0,25 y el 0,50% y fue tomada por unanimidad de los miembros del organismo.

Además, la Fed -considerada el banco central estadounidense- apuntó que dadas las circunstancias actuales, el proceso de ajuste monetario se producirá solo de manera “gradual”. De este modo, se puso fin a más de siete años en los que el precio del dinero en EE.UU. ha estado cerca de 0%.

La decisión tendrá impacto en Ecuador, con la economía dolarizada desde el 2000. Para José Luis Hidalgo, director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) y Juan Pablo Erráez, director económico de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), el primer efecto de la medida de la Reserva Federal será un nuevo fortalecimiento del dólar. “Esto afectaría la competitividad de las exportaciones ecuatorianas ante los países vecinos”, detalla Erráez.

Una segunda consecuencia estará, según el vocero de Asobanca, en un mayor costo del financiamiento que se busca en EE.UU. “Cuando el Estado, los bancos o empresas privadas quieran acceder a mercados internacionales, las tasas van a ser mayores. Por lo tanto, el costo de recursos frescos será mayor y eso impactará en el financiamiento”, explica Erráez.

El precio del crudo también podrá verse afectado, según el vocero de Cordes. Hidalgo explica que si el dólar se fortalece, los países importadores de petróleo verían encarecida la compra de este ‘commoditie’ y la demanda se reduciría. El vocero añade que la medida de la Reserva Federal pesaría en contra de los intentos para que el precio del barril de crudo se mantenga sobre los USD 50, tal como acordó la OPEP. “Esto perjudicaría al Ecuador con menores ingresos fiscales”.

Otro efecto pasaría por el precio del oro, asegura Erráez. Este analista detalla que el oro es un activo refugio para los inversionistas, en especial cuando las tasas de interés son bajas. Pero ahora que suben el precio del metal precioso bajaría, lo que tendría efectos negativos porque parte de las reservas del Banco Central del Ecuador están en oro. “En resumen se puede afectar el balance del Banco Central”.

LÍDERES envió un banco de preguntas al BCE para tener su versión sobre el tema, pero las respuestas no llegaron hasta el cierre de esta edición.

Según Nicolás Acosta, quien dirige el Reporte de Consistencia Macroeconómica de la Facultad de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Quito, la incidencia también estará una caída en el valor de las materias primas.

Eso complicará aún más las perspectivas de crecimiento de la economía ecuatoriana y de toda la región, que ya eran bajas para el próximo año, dice Acosta.

En el caso de las remesas que envían los migrante, él considera que todo dependerá como en la práctica inicie el gobierno de Donald Trump. Es decir, si aumentará el gasto público para generar más empleo, si hay o no una mejora en los salarios y cuál será la política frente a los migrantes.

Acosta señala que el alza de las tasas de interés no atraerá a la mayoría de emigrantes para ahorrar más en EE.UU. “Ellos no piensan en quedarse para siempre allá y no creo que piensen en aumentar sus ahorros para enviar dinero”.

Para Erráez, la dolarización implica restricciones y significa estar al vaivén de la política monetaria de EE.UU. Por eso, comenta, La política económica y monetaria debe prever para tomar correctivos o elementos de soporte o estabilización necesarias. “Es tarea de las autoridades de política económica de un gobierno”.

Ahora las miradas continuarán en las decisiones que la Fed tome en el 2017. Se espera nuevas elevaciones de las tasas de interés hasta llegar al 1,5%. “Esto haría de EE.UU. un destino más atractivo para fondos de capitales. Además, se fortalecería aún más el dólar”, en palabras de Hidalgo.

Cuatro claves para entender la decisión de la Fed

La economía estadounidense confirmó su mejora en el tercer trimestre a menos de un mes de que el presidente electo Donald Trump entre en la Casa Blanca. Entre julio y septiembre, el PIB de la mayor economía del planeta creció 3,5% a ritmo anualizado en datos corregidos de variables estacionarias.

Esa corrección muestra una fuerte mejora en relación al segundo trimestre, según la tercera y última estimación del departamento de Comercio divulgada el jueves. Los analistas esperaban una expansión más moderada de 3,3% tras una estimación de 3,2% publicada hace un mes.
Luego de un crecimiento magro en el primer trimestre (0,8%), EE.UU. registró su mayor expansión económica desde el tercer trimestre de 2014 aun cuando hay muchas interrogantes sobre su futuro. Los resultados económicos parecen dar la razón a la Reserva Federal que dijo advertir notorias mejoras. A continuación algunas claves para sobre la decisión de la Reserva Federal:

¿Qué es la tasa directriz?

La “tasa de los fondos federales” (Federal Funds Rate) determina el precio del dinero en el corto plazo, es decir, el interés que los bancos se cobran entre sí por préstamos de un día para otro. Ella influye en todas las otras tasas porque los bancos la traspasan a los créditos, las tarjetas de créditos y los préstamos hipotecarios. Su elevación o su baja desencadenan una amplia gama de repercusiones en la economía, afectando las tasas de corto y largo plazos de los bancos, y las tasas de cambio así como varios indicadores macroeconómicos, entre ellos el empleo y los precios.

¿Por qué se ajusta?

La Fed puede bajar la tasa para estimular el gasto y la inversión a fin de impulsar la economía, o aumentarlas para evitar un sobrecalentamiento o la inflación. Por ejemplo, tras un aumento considerable de los precios en 1979-1980, la Fed elevó su tasa directriz a 20% a fin de contener la inflación y de desacelerar la economía estadounidense.

Luego de la fuerte desaceleración de la economía en los 2000 tras el estallido de la burbuja de Internet, la Fed por el contrario redujo regularmente su tasa con el fin de que el país recuperara el crecimiento. Pero al hacer esto, contribuyó a hacer crecer la burbuja inmobiliaria.
La última alza de tasa en EE.UU. se remonta a junio de 2006 cuando la Fed trataba de calmar el mercado inmobiliario, que reventaría dos años más tarde con la crisis de los créditos de riesgo “subprimes”.

¿Por qué era tan baja?

Cuando la economía estadounidense comenzó a caer en 2007, la Fed redujo sus tasas en forma escalonada en 10 etapas desde 4,75% en septiembre de 2007 a un nivel sin precedente de 0 a 0,25%, el 16 de diciembre de 2008. El objetivo era evitar un colapso del sistema financiero tras la quiebra del banco Lehman Brothers. Después las tasas han sido mantenidas a ese nivel casi nulo a fin de estimular la economía tras la profunda recesión conocida por la economía estadounidense en ocho décadas. Para salir de la crisis, la Fed también tomó medidas extraordinarias para la flexibilización del crédito, dotando al sistema financiero de liquidez con la compra de bonos del Tesoro para que los bancos continuaran prestando.

Ventajas e inconvenientes

Las tasas bajas facilitan el crédito en la economía, estimulando principalmente sectores claves como el inmobiliario y el automotor. Esta masa monetaria ha sido disfrutada por Wall Street así como en los mercados emergentes, y se ha convertido en el objetivo de los inversionistas en busca de una mayor rentabilidad. El lado negativo es que las tasas particularmente bajas no incentivan el ahorro en esas plazas, donde los rendimientos se vuelven nulos. Algunos creen que ellas abren la vía a la inflación y a una burbuja financiera.