Juan Lara y Alexandra Herrera unieron esfuerzos para crear Wurmet y su marca de sánduches Ready to eat. El producto se vende actualmente en Quito, Guayaquil e Ibarra. Foto: Vicente Costales /LÍDERES

Juan Lara y Alexandra Herrera unieron esfuerzos para crear Wurmet y su marca de sánduches Ready to eat. El producto se vende actualmente en Quito, Guayaquil e Ibarra. Foto: Vicente Costales /LÍDERES

Sofía Ramirez
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El empaque al vacío da calidad a sus sánduches

24 de octubre de 2016 09:49

Sánduches listos para comer. Esa es la propuesta de Wurmet con su marca Ready to eat.
El emprendimiento creado por los esposos Alexandra Herrera, de 31 años y Juan Lara, de 37, tiene como consigna presentar al mercado alimentos nutritivos que estén listos para el consumo.

El valor agregado del producto es el empaque al vacío, señala Herrera, quien es gerente administrativa de Wurmet. Esto porque le da mejor calidad al alimento.

Los inicios de Wurmet -en el 2007- se enfocaron en la organización de eventos y catering. Esta línea de negocios duró cinco años.

Mientras atendían solicitudes de eventos, empezaron a crear salsas propias con miras a manejar su propia marca. Sin embargo, los últimos productos no tuvieron los resultados esperados, detalla Lara, quien se desempeña como gerente comercial del negocio.

Pese a esto, ambos emprendedores no dejaron sus sueños de tener un negocio propio y en el 2012 crearon la marca de sánduches Ready to eat. Con este proyecto introdujeron los productos empacados al vacío en cuatro presentaciones: mixto (queso y jamón), pollo ahumado, jamón de pollo y pollo con queso.

También, introdujeron el sánduche con pan de ajonjolí, los choripanes y el mote con chicharrón.

Los productos de Wurmet cuentan con registros y normas sanitarias, así como buenas prácticas de manufactura (BPM, indican los emprendedores).

Con el capital inicial para constituir esta marca (ver gráfico), compraron mobiliario, mesas, máquinas de empaque al vacío y equipo de frío para mantener a los sánduches en buen estado.

La producción de los sánduches es artesanal. Es decir, las colaboradoras de Wurmet se encargan de armar el sánduche, para luego empacarlos al vacío. Esto se realiza en el área de producción de la planta, ubicada en el sector de Monteserrín, en el norte de Quito.

Lara cuenta que durante los primeros meses de Ready to eat en el mercado -hace tres años- hacía los sánduches junto con su esposa. En ese entonces hacían 50 diarios.

No obstante, aumentaron la demanda en los dos últimos años en los diferentes puntos de venta.

Los sánduches Ready to eat utilizan ingredientes nacionales. El pan, por ejemplo, es elaborado en otro emprendimiento familiar de Herrera y Lara. Mientras que el pollo, jamón o queso lo adquieren de otros proveedores.

En cuanto a ventas, los emprendedores golpearon las puertas de posibles clientes hasta que una cadena de cines empezó a vender el producto. Posterior, Wurmet y su marca estrella asistieron a ruedas de negocios para concretar acuerdos con otros puntos de venta.

Desde el 2013, los sánduches Ready to eat se vendieron primero en la cadena Oki Doki. Y debido a la aceptación del producto, desde abril de este año están en Fybeca y en Sana Sana desde este mes, indicó la Corporación GPF.

Ready to eat también se unió a Orangine en alianza estratégica. Según Carlos Sarche, gerente de Negocios, en supermercados venden los combos: sánduche más jugo de mora o de naranja. Este año, Wurmet quiere diseñar tres productos más para su portafolio y quiere construir su propia planta con USD 100 000.

Insignia

La dedicación es el alma de este negocio


Jeaneth Cueva. Encargada de producción

Hace más de un año me incorporé al emprendimiento familiar. Tengo varias funciones, entre ellas supervisar que la producción contemple todos los estándares de calidad.

Anteriormente trabajé en un negocio de comida rápida con mi hermana, pero decidí ayudar a mi hija (Alexandra Herrera) en el emprendimiento.

La idea es controlar que la elaboración de los sánduches se realice de manera oportuna; también me encargo del contacto con nuestros proveedores con miras a que se conviertan en un aliado estratégico.

La dedicación es el alma de este negocio. Por eso tratamos de que el compromiso de los colaboradores con Wurme se fortalezca todo los días.

En los próximos meses espero seguir manejando la producción de nuestros productos. La idea es que a mediano plazo sigamos en expansión junto a la marca para así desarrollar nuevos productos.