Sofía Beltrán y Fausto Caballero están a cargo de posicionar a Los Milagros como centro cultural en Quito. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

Sofía Beltrán y Fausto Caballero están a cargo de posicionar a Los Milagros como centro cultural en Quito. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

Sofía Ramirez
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La historia quiteña se exhibe en esta casa

17 de agosto de 2016 08:57

Crear experiencias y conexiones con el Quito colonial es la consigna de Los Milagros.
La idea era posicionar a una casa colonial, ubicada en el centro histórico de Quito, como un lugar que resalte la cultura y gastronomía de la ciudad, cuenta Fausto Caballero, gerente general.

Y para esto aprovechó al 100% la riqueza arquitectónica del espacio, que cuenta con un amplio patio de antaño, un campanario, unos jardines y además está junto a la capilla del Señor de los Milagros, que pertenece a la Curia Metropolitana. Fausto Caballero, de 35 años, desde hace siete años trabajó en el área de turismo.

En el 2014, el emprendedor conoció la casa colonial y vio un gran potencial para restaurarla: “Por eso junto a un exsocio decidimos emprender este proyecto”.

Los primeros pasos que se dio para el proyecto fue nombrarlo como Los Milagros, debido a su proximidad con la capilla. Y luego vendría toda la restauración.

Para esto se recuperó el patio central, que ahora es el espacio para recibir a turistas o el escenario en el cual un grupo de danza tradicional quiteño recibe a los visitantes. También se recuperaron los jardines y los árboles que limitaban con la quebrada de las Tenerías, llamada así por estar cerca de las curtiembres, detalla Sofía Beltrán, gerenta comercial.

Para esto, tuvieron acercamientos con el padre párroco de San Marcos, Tito Heredia, quien administra la capilla que data del siglo XVII. Heredia cuenta que la capilla del Señor de Los Milagros pertenece a la parroquia eclesiástica de San Marcos -ubicado en la Loma Grande-. Al conocer al joven emprendedor y lo que trataba su propuesta, se concretó un convenio para recuperar el lugar.

Luego de las adecuaciones de los jardines y la casa, que cuenta con 558 metros cuadrados, se acordó que turistas visiten la capital. El padre Tito Heredia manifiesta que también la idea es preservar y dar a conocer la riqueza histórica de la capilla.

El oratorio, con capacidad para recibir a 150 personas en la misa de los domingos, es única porque tiene pintura mural a mano, del cielo al suelo, dice el párroco. Es decir, que desde el techo se puede apreciar los “tesoros de la Escuela Quiteña de arte colonial”, además de las esculturas de la época.

Luego de todo el trabajo de restauración, en diciembre del 2014 Los Milagros abrió sus puertas al público. El concepto de Los Milagros es brindar un espacio en el que también se destaque la gastronomía quiteña a través de recetas tradicionales como la “Virgen de las empanada”, torta de máchica con chapo y helado de mortiño, entre otros, cuya preparación incluye ingredientes orgánicos.

Los vegetales, por ejemplo, los cosechan en el propio huerto de Los Milagros, ubicado en Cotacahi (Imbabura), dice Jhon Palacios, chef del establecimiento.

Para el 2015, Los Milagros tuvo aceptación entre los turistas nacionales y extranjeros, por lo que Fausto Caballero detalla que al ver el potencial decidieron potenciarlo como un lugar cultural.

Desde entonces se realizan festivales folclóricos. Para esto se aliaron con otro proyecto denominado Fest & Arts. Andrés Torres, director ejecutivo del proyecto, señala que la alianza con Los Milagros se centran en brindar experiencias a través de artes escénicas, gastronómicas y de danza en los milagros.

Este concepto, además, se lleva a otros lugares culturales de la Loma Grande, apoyados por la Fundación Zaldumbide Rosales.

En el 2015, debido a todas estas proyecciones culturales, Los Milagros obtuvo la certificación de excelencia de Trip Advisor,

Para agosto del 2016, Los Milagros inaugurará su propia cafetería. En esta ofrecerá el café y chocolate tradicional orgánico, además de instalar su propia cervecería artesanal. La idea es convertirse en una insignia turística en la Loma Grande.

Asimismo, mantendrá la realización de festivales folclóricos y eventos temáticos, así como el recibimiento de turistas locales y extranjeros.