En Guayaquil se realizó entre el miércoles y el jueves pasado la Cumbre Panamericana de Ingeniería Naval, que incluyó una feria del sector. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

En Guayaquil se realizó entre el miércoles y el jueves pasado la Cumbre Panamericana de Ingeniería Naval, que incluyó una feria del sector. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Redacción Guayaquil (I)
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La ingeniería naval busca especializarse

7 de junio de 2016 09:57

La industria de la construcción, reparación y mantenimiento de embarcaciones marítimas en el país busca la especialización y la expansión, para cubrir la demanda, aunque esta se encuentra actualmente contraída.

El sector de la industria naval está concentrado en un puñado de industrias, con la estatal Astilleros Navales (Astinave EP) a la cabeza, y con alrededor de 12 astilleros considerados medianos, repartidos en el país, según datos del 2014 de la Subsecretaría de Puertos del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El Ministerio Coordinador de los Sectores Estratégicos considera a la industria de la ingeniería naval entre las que deben impulsarse para su desarrollo. Un informe de la Cartera de Estado sobre el potencial de este sector, señala que Ecuador puede “apalancar el desarrollo naval a través de la industria de petróleos y gas”. En ese sentido, el proyecto propuesto plantea la relocalización de Astinave y la construcción de un astillero “de clase mundial”.

Se ha calculado que el desplazamiento y el mejoramiento de Astinave implicaría una inversión de USD 50 millones, lo que le daría a la empresa estatal la capacidad para construir dos barcos al año, con la generación de más de 500 empleos directos, según la Cartera de Estado. En una segunda fase, que implicaría la ampliación y la capacidad para construir cuatro barcos al año, demandaría una inversión de USD 700 millones.

La situación de esta industria en Ecuador y en la región se trató la semana pasada, durante la Cumbre Panamericana de Ingeniería Naval, que se desarrolló entre el miércoles y jueves en Guayaquil.

En la cita se habló sobre el interés de las firmas internacionales en invertir no solo en la construcción de embarcaciones para uso militar, sino también en embarcaciones pesqueras y de placer, particularmente yates. Para el vicealmirante Ángel Sarzosa, comandante general de la Armada y miembro del Directorio de Asti-nave, la industria está encaminada a encontrar nuevas y distintas soluciones para el sector.

El sector privado también busca mejorar su capacidad, apalancándose en la tecnología.

Firmas como Varaderos del Pacífico, ubicada en el cantón Durán; y Astilleros Maridueña, situada en el sur de Guayaquil mostraron en la cumbre del sector su potencial, durante una feria paralela. Willie Novak, vocero de Astillero Maridueña manifestó, no obstante, que hace falta mayor apoyo estatal para desarrollar la industria. Esta firma cuenta, entre sus facilidades, con dos galpones de armado y prearmado habilitados para la construcción de embarcaciones de hasta 60 metros de eslora (largo), según la compañía.

La industria de la ingeniería naval también se reparte entre firmas pequeñas, cuya labor se limita a la construcción y reparación de embarcaciones de menor tamaño, destinadas al sector pesquero artesanal o turístico.

Sobre la situación actual de la industria naval ecuatoriana, Camilo Delgado, gerente general de Astinave EP considera que refleja cómo está la situación económica del mundo. “En este momento la industria naval, en lo que se refiere a construcción de embarcaciones está en un seno de la curva. En cuanto al sector de la reparación de naves, aún hay trabajo”.

El directivo del astillero estatal explica que el sector depende de la cantidad de productos que se transportan en el mundo. “Si no hay intercambio de comercio, por razones como la caída del precio del petróleo o la apreciación del dólar, pues existe una caída”.

Astinave construye actualmente en sus instalaciones, también en el sur de Guayaquil, cuatro embarcaciones. Dos naves de 50 metros de largo estarán destinadas a la Armada. Se trata de dos buques guardacostas, cuyo costo es de USD 15 millones, cada uno.

Las otras dos naves que fabrica son para uso logístico, de 22 metros de largo, a un costo de USD 2 millones cada una.

La capacidad instalada de Astinave está copada en un 90% en el área de construcción de embarcaciones, según la firma estatal.

“Los actuales astilleros se dan abasto para atender con el servicio de mantenimiento al 40 o 50% de la flota ecuatoriana. El resto de la flota sale del país, lamentablemente”, indica el gerente de Astinave EP.