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Fotos: cortesía UTPL La entrega de kits solidarios ‘Cuenta Conmigo’ fueron entregados a las familias de Manabí, en julio pasado.

La entrega de kits solidarios ‘Cuenta Conmigo’ fueron entregados a las familias de Manabí, en julio del 2016. Foto: Fotos: Cortesía UTPL

Misiones de ayuda recorren Manabí

7 de septiembre de 2016 13:18

Los espacios de servicio y de ayuda a la comunidad se fortalecen en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Desde el 2004 se desarrolla un programa denominado Misión Idente Ecuador (MIE), que tiene como objetivo ayudar a las localidades en situación de vulnerabilidad.

Los misioneros ingresan a las comunidades y realizan capacitaciones, charlas, conversatorios para fortalecer emprendimientos o crear nuevos. Además, buscan apoyar en la construcción de obras y guiar espiritualmente a quienes lo necesiten.

Manuel Yunga, coordinador de la Dirección General de Misiones Universitarias, explica que el proyecto institucional busca ayudar a las personas. “Se realiza de la mano de los estudiantes de la universidad, docentes y personas particulares que quieran colaborar con la institución”.

Hace cuatro años, esta universidad se unió a la Universidad Católica Sede Santo Domingo y Sede Ibarra, para que la participación de estudiantes se incremente. La concurrencia del público en general también es importante porque hemos tenido la presencia de profesionales, amas de casa y demás.

Las misiones realizan un trabajo cercano a la comunidad. Durante una semana conviven con las familias para aprender sus costumbres y compartir sus conocimientos. “Buscamos apoyar sus emprendimientos y ayudamos a las pastorales de los sacerdotes de las diferentes comunidades”.

Este año se convoca una vez más para acudir a la zona afectada por el terremoto del pasado 16 de abril, que afectó a Manabí y Esmeraldas, provincias costeras.

El tema central será apoyar en la reconstrucción de las localidades afectadas por el movimiento telúrico, que dejó 660 fallecidos aproximadamente.

Las personas inscritas viajarán desde el 16 hasta el 24 de septiembre para recorrer la zona afectada de Manabí, en especial, Canoa y Calceta. Se formarán varios grupos de siete personas, que visitarán las diferentes viviendas de las localidades seleccionadas.

Los jóvenes llevarán alimentos y vituallas para entregar a las familias. Los productos fueron donados por los estudiantes y por empresas privadas.

Las misiones atenderán a unas 3 000 familias, aproximadamente, y participarán unas 150 personas.

Desde el 2004 se han visitado 40 comunidades de los diferentes sectores del país.
Para Yunga, uno de los objetivos de estas misiones es que los estudiantes tengan una formación completa tanto profesional, como humanitaria. “Se brindan las herramientas necesarias para que las comunidades tengan alternativas para salir adelante.

Las misiones ya han realizado un primer acercamiento a las comunidades de Manabí. Sin embargo, se espera la llegada de profesionales como ingenieros civiles, arquitectos, médicos, entre otros. “El trabajo de los arquitectos es básico para ayudar al tema de la reconstrucción de las casas derrumbadas en la zona”.

Los interesados pueden inscribirse vía e-mail, a un costo de USD 15. Deben acceder a la página web de la UTPL y seguir las instrucciones. Hay dos requisitos indispensables: los deseos de ayudar a los demás y los ánimos de aprender. Incluso hay presencia de misioneros extranjeros.

“La idea es hacer un acompañamiento a la comunidad para que los procesos aprendidos continúen. Mientras que los estudiantes ponen en practica sus conocimientos”, asegura Yunga.

Las misiones llenan de experiencias a las personas que participan en estos proyectos. Alex Pardo tiene 26 y estudia ingeniería agropecuaria. El joven ha participado en cuatro ocasiones en la misión. La primera vez fue a una localidad de Cuenca, ubicada a orillas de la represa de Paute.

Fue una semana en la que rescató muchas experiencias y resaltaron la solidaridad de los pobladores. “Es una semana en la que se observa la solidaridad de las personas de la localidad”.

En este lugar dieron talleres de sexualidad, drogas y emprendimiento. “Formamos un vínculo de amistad, ya que nos aconsejaron”.

Para este joven, el involucramiento con la comunidad le sirvió para ofrecer sus servicios de forma desinteresada. “Es una puerta para darnos cuenta que podemos ayudar a nuestros hermanos”.