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Ahmad Ashrafi  es el fundador de este emprendimiento. Las oficinas están en Quito y la planta de producción se encuentra en Saquisilí.

Ahmad Ashrafi es el fundador de este emprendimiento. Las oficinas están en Quito y la planta de producción se encuentra en Saquisilí.

Quinua, chía y arroz son el tesoro de esta iniciativa

19 de septiembre de 2016 10:14

La quinua y la chía son una suerte de tesoro de los andes para la empresa Inca’s Treasure. Estos alimentos y otros, como el amaranto y el arroz, también son valorados como tesoros por sus valores nutricionales, indica Ahmad Ashrafi, gerente general de este emprendimiento.

La empresa procesa y comercializa esos alimentos y tiene la consigna de revalorizarlos, además de posicionar la marca al mercado extranjero. Inca’s Treasure también incorpora en su portafolio otros productos como el cacao nib y la uvilla deshidratada.

El camino de la búsqueda del tesoro para Ahmad Ashrafi se inició cuando tenía cinco años. A esa edad -dice- ya tenía una conexión con la tierra; con cultivos y con la enseñanza que dejó en la familia su abuelo Mahmud Ashrafi.

Al crecer y graduarse del colegio, este joven quiteño optó por estudiar ingeniería comercial en el Babson College (EE.UU.). En ese país encontró la primera pista para encontrar el tesoro: “en un supermercado vi que ofrecían quinua y chía peruana”.

En ese momento pensó que el producto ecuatoriano tenía una buena oportunidad de ingresar a otros mercados. Al regresar al país, en el 2013, el quiteño inició un proyecto piloto para el cultivo de quinua en Pifo, una parroquia ubicada al oriente de Quito. Durante este tiempo, Ahmad Ashrafi contó con el apoyo de Germán Espinosa, experto en agricultura y actual socio de Inca’s Treasure.

Espinosa, de 65 años, detalla que cuando Ashrafi decidió implementar el proyecto piloto de cultivo de quinua, le enseñó la técnica que anteriormente aplicaba en sus propiedades ubicadas en Latacunga. Esta consiste en germinar y trasplantar la quinua, para obtener el número adecuado de plantas por hectáreas. “Hay mayor rendimiento del cultivo con este proceso”, dice Espinosa.

Dos años después de mantener estos cultivos, en abril del 2015, Ashrafi dio a conocer lo que él llama “el auténtico tesoro de los Andes” con Inca’s Treasure. El emprendimiento se maneja con cultivo de rendimiento, planta de procesamiento con alta tecnología que permite una mejor selección de granos y limpieza.

Los productos de Inca’s Treasure son 100% naturales; la materia prima proviene de cultivos orgánicos de la Amazonía, Cotopaxi, Carchi, Pichincha y Santa Elena; además los productos son libres de gluten y transgénicos, asegura Ashrafi.

La planta procesadora de los “tesoros” andinos se ubica en Saquisilí (Cotopaxi). En el lugar, se clasifica y envasan hasta dos toneladas de granos por hora.

La marca tiene dos presentaciones: una en cajas y otras en frascos con material amigable al ambiente. Además las etiquetas, debido al troquelado frontal en formas de figuras incaicas, permiten que el consumidor vea el producto.

María Cristina Pólit, gerenta de Desarrollo de Negocios de la empresa Imprenta Mariscal, firma que imprime las etiquetas, señala que se utiliza tecnología digital para este insumo.
Este año, Inca’s Treasure se plantea nuevas rutas de crecimiento. La primera es posicionar el producto a granel en los mercado europeo y de EE.UU.; otro camino a seguir es el fortalecimiento de sus canales de comercialización como autoservicios.

Por ahora, estos productos andinos se venden a escala nacional en 13 tiendas especializadas en ‘superalimentos’ y en dos cadenas de supermercados. La expansión está en marcha.