Rosalía Feijoo enseñase parte de las colecciones de collares y pulseras elaborados con tagua y conchas. Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES

Rosalía Feijoo enseñase parte de las colecciones de collares y pulseras elaborados con tagua y conchas. Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES

María Victoria Espinosa
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La tagua y la concha dan forma a su emprendimiento

22 de mayo de 2017 12:30

La tagua y las conchas son los materiales principales en la bisutería que confecciona la manabita Rosalía Feijoo. La diseñadora inició el emprendimiento hace tres años. Al principio importó mercadería de Estados Unidos para venderla entre sus conocidos. En esa primera compra invirtió USD 500.

Ella recuerda que le sobraron collares y pulseras que no pudo vender. Entonces se le ocurrió desarmarlos y crear nuevos diseños. “A las personas les gustaron. Pero sobre todo me di cuenta que tenía talento”. Desde entonces empezó a capacitarse en Portoviejo, Guayaquil y EE.UU.

En sus capacitaciones conoció a la tagua, una semilla que se extrae de la palma. Con ese elemento, los montuvios y artesanos de Manabí elaboran bisutería rudimentaria. “Las artesanías en tagua son preciosas, pero yo quise darle un toque original sin perder la esencia”.
Los diseños de Feijoo han transformado a esa semilla negra en diseños novedosos. Por ejemplo, las pule, pinta y hasta les incrusta piedras brillantes. Son la esencia de su negocio Rosalía Accesorios. La tagua se convierte en un dije para collares o pulseras, que son elaborados con cordones o cadenas de acero o aluminio. “Es un material que no se pone negro lo cual puede garantizar la durabilidad”.

Pero Feijoo señaló que otra ventaja que ha tratado de agregarle a su producto es que los diseños sean únicos y personalizados. Sus clientes le piden diseños según la ropa que van a utilizar y ella se encarga de jugar con las tonalidades. La clienta Roxana Zambrano señala que por lo general, los diseños de Rosalía Accesorios no se repiten y son pensados incluso según la fisonomía de la persona. “Se ven bien en toda mujer”.

Feijoo señala que siempre busca innovar. Para la temporada playera también lanzó al mercado joyas elaboradas con conchas, que recolectó del mar. La diseñadora salió junto con su familia a recorrer las playas de Crucita (Portoviejo) y San Clemente (Sucre) en busca de piedras y conchas con las que pudiera adornar sus prendas.

Pero para adaptarlas primero debió limpiarlas y colocarlas en cloro. Luego pulirlas y pintarlas para darle un toque playero.

Esa bisutería se confecciona en un espacio de la casa de Feijoo, que adecuó como un taller en el que trabaja con dos artesanas calificadas. El número de prendas depende de los pedidos que se realicen a la semana, que pueden variar entre cinco y 20 prendas.

La mujer espera que esa cantidad aumente luego de participar en la Macrorrueda de Negocios Ecuador 2017, que se desarrollará en Guayaquil el 6 y 7 de junio. Ahí empresarios de Europa, EE.UU. y Asia se entrevistarán con los emprendedores ecuatorianos para exponerles sus productos y lograr negociaciones. “Mi meta es que mi producto se exporte porque he evidenciado el valor que le da el extranjero a los productos artesanales de calidad”.

Pero para lograrlo, Feijoo señala que se deben abaratar los costos de producción de materiales que solo se consiguen en el exterior.

La artesana también afirma que existen materiales como broches que necesariamente deben importarse desde Venezuela o la China. “La rueda de negocios de junio nos permitirá conversar con las autoridades para que nos ayuden a mejorar las políticas de importación”.