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Los animales, bien alimentados, a campo y en corrales, resisten gracias a la sombra de los árboles y agua en abundancia. Foto: Archivo / LÍDERES

Los animales, bien alimentados, a campo y en corrales, resisten gracias a la sombra de los árboles y agua en abundancia. Foto: Archivo / LÍDERES

Agencia AFP
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TLC genera expectativas mesuradas en productores de carne sudamericanos

18 de enero de 2018 12:20

El ganado está listo para enviar a faena, pero Luis Marfurt recorre su campo en Uruguay por enésima vez: aunque planea en el aire un eventual TLC entre el Mercosur y la UE, los altos costos y el clima duro no le dejan margen de error.

La temperatura supera por mucho los 30 grados. La sequía se ve en las pasturas y se respira en el aire del verano austral. Los animales, bien alimentados, a campo y en corrales, resisten gracias a la sombra de los árboles y agua en abundancia.

“El negocio está apretado. (...) Los márgenes son muy ajustados y dependemos del clima”, explica este ganadero a la AFP en uno de sus campos en Colonia Cosmopolita, 135 km al oeste de Montevideo.

Marfurt tiene 73 años. Comenzó con un pequeño tambo, una explotación lechera que él y su hermano heredaron de sus padres. Tenían 30 vacas y una superficie chica. Hoy producen 4 000 cabezas de ganado por año, y entre campo propio y arrendado controlan 1 500 hectáreas en las que crían ganado de carne para faena.

Marfurt cuenta que sus hijos y sobrinos se volcaron a trabajar en el emprendimiento. “ Acá es todo familiar ” , resume con una sonrisa orgullosa.

Expectativa y realismo 

El establecimiento de los Marfurt es de tamaño medio en el Mercosur, que se apresta a firmar un demorado TLC con la Unión Europea (UE) en el cual el apartado cárnico es de los más sensibles.

El productor uruguayo ve la iniciativa con buenos ojos. Pero, acostumbrado a los golpes del mercado, es realista y no se hace ilusiones. Asegura que si el TLC no se firma, se podrá subsistir apostando a los mercados actuales y otros que eventualmente puedan abrirse.

El TLC “sin duda va a repercutir porque va a exigir mejor calidad de carne. La diferencia la podemos hacer por la calidad”, estima.

“Lo que nos falta es que nos bajen un poco los costos, cosa que a veces ellos (los productores europeos) tienen; tienen subsidios, entonces es más fácil para ellos que para nosotros”, dice Marfurt.

El criador cree que en su caso el potencial de crecimiento es de un 30 a 40%. El acuerdo Mercosur-UE podría incidir, tal vez, en 10 puntos. Pero si no se firma, no habrá decepción.

“Hay muchos mercados” para la carne, y si alguno se “tranca”, “hay cómo volcar el remanente en otros”, asegura.

'Un comercio millonario' 

El Mercosur (Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay) y la UE negocian desde 1999. Los dos bloques intercambiaron ofertas y 90% del comercio bilateral quedaría liberado. Carne y etanol son los puntos críticos.

La propuesta europea habilita el ingreso de 70.000 toneladas anuales de carne bovina con arancel cero del Mercosur, cuyos cuatro socios están entre los 10 mayores exportadores del producto en el planeta, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. El temor de los ganaderos europeos es que estos competidores golpeen su negocio.

Brasil, segundo exportador mundial, exportó 1,2 millones de toneladas de carne bovina y derivados por 5.000 millones de dólares en 2017. Argentina produjo 2,85 millones de toneladas, pero el 90,4% fue para su mercado interno. Uruguay, de apenas 3,4 millones de habitantes, es el séptimo exportador de carne de res, con 307.000 toneladas, 72% de su producción, y USD 1 530 millones en 2017, seguido por Paraguay.

El acuerdo y la 'Big Mac' 

Productores y frigoríficos tienen una visión contundente: si la oferta cárnica de la UE no mejora, el TLC tiene poca razón de ser.

“Es muy difícil luchar cuando uno ve a algunos políticos irlandeses y algunos políticos franceses que en aras de quedar bien y tratar de mantener o conquistar a esos productores (agropecuarios), dicen cosas que no se ajustan a la verdad” , señaló a la AFP Daniel Belerati, vicepresidente del Foro Mercosur de la Carne, un organismo formado por productores y frigoríficos que asesora a los gobiernos del bloque en las negociaciones con la UE.

“La última oferta en materia de carne fue de 70.000 toneladas. Estamos hablando de algo que es el 0,1% de lo que son los dos bloques (en producción y consumo), y estamos hablando de sacarle los aranceles a eso. Es absolutamente ridículo decir que una producción puede ser cuestionada por el ingreso de 70.000 toneladas que hoy pagan 4,03 euros por kg y que pasen a pagar cero euro; que eso va a desbalancear un mercado de 500 millones de personas”, enfatizó.

La oferta de la UE es de “138 gramos per cápita por año. Esa es la oferta. Para hablar con claridad, es lo mismo que comer una 'Big Mac'”, y “eso es una tomadura de pelo. No se puede ofrecer una hamburguesa por año”.

“Si la UE no mejora el tema de la carne y del etanol para Brasil este acuerdo está seriamente cuestionado”, remató.