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Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES El Centro de Investigación  funciona gracias al aporte de los cañicultores de El Triunfo. Allí trabaja Ana Arellano.

El Centro de Investigación funciona gracias al aporte de los cañicultores de El Triunfo. Allí trabaja Ana Arellano. Foto: Enrique Pesantes / LÍDERES

Un Centro que se enfoca en elevar la producción de caña

11 de enero de 2018 07:01

Incrementar la productividad de la cosecha de caña de azúcar y llevar adelante un trabajo de investigación en biotécnica son parte de los objetivos principales del Centro de Investigación y Desarrollo perteneciente a la Unión de Cañicultores del Ecuador (UNCE).

El Centro funciona desde junio del año 2001 y allí trabajan 25 personas. Los investigadores se reparten entre el laboratorio de biotecnología, cuya función es realizar las investigaciones para la mejora de la producción.

También se desempeñan en el laboratorio de entomología, que se encarga de la evaluación y el control biológico de la diatraea, o barrenador del tallo, considerada una de las plagas que más afecta los cultivos de caña de azúcar.

Además, cuenta con un sistema de pesas y medidas que funciona principalmente durante la época de zafra, entre julio y enero.

El proceso que lleva adelante el laboratorio de biotecnología, que actualmente dirige la bióloga Ana Arellano, inicia con la selección de una semilla de los campos de caña de azúcar.

A la semilla se le aplica una desinfección externa y luego se pasa a una cabina de flujo laminar para retirarle elementos externos que puedan ser contaminantes y finalmente pasa al cultivo in vitro.

Luego del examinado, el meristemo (tejido joven del vegetal) se siembra en un cultivo sólido o líquido, y pasa al proceso de termoterapia, con agua destilada a 51° durante 10 minutos.

Fotos: Enrique Pesantes / LÍDERES


“Una vez que se obtiene el saneamiento y rejuvenecimiento del cultivo, la semilla va a incrementar el rendimiento en un 20 y 30%, dependiendo del agricultor y el cuidado que le dé a su cosecha en términos de siembra y fertilización”, asegura Arellano.

Una de las semillas en las que trabaja el Centro es la variedad Ragnar, importada de Australia desde hace más de cinco décadas. Es la de mayor consumo en las siembras del país.
Asimismo se examinan otros tipos como CC85-92, CR74-250, RD75-11 y BJ70-43. La intención es determinar qué elementos mejoran su rendimiento.

Luego de analizadas, se reparten de manera gratuita unas 5 000 semillas a pequeños agricultores ubicados en Guayas, Cotopaxi, Loja, Chimborazo, Imbabura y Carchi, principalmente.

El Centro se mantiene gracias a los aportes de los productores que integran la Unión Nacional de Cañicultores. Ellos donan 0,5% de su producción para el mantenimiento de equipos, obtención de insumos y ejecución de investigaciones.

La institución realiza, además, publicaciones en medios científicos nacionales e internacionales.

Una es la investigación que hiciera sobre la obtención de semilla biotecnológica de caña de azúcar (Saccharum ssp hibrido) de alta calidad genética y fitosanitaria. El estudio fue publicado por la revista colombiana de Biotecnología en el 2015.

Otros estudios han sido recopilados en las Memorias del VII Encuentro Latinoamericano y del Caribe sobre biotecnología agropecuaria (México) y las Memorias del III Congreso de la Caña de Azúcar, sus Derivados y Bioenergía (Guayaquil).

Entre los proyectos que posee el Centro para el 2018 está expandir su plan de acción.
La siembra se realizará en cultivos de mayor número de hectáreas en el cantón de El Triunfo para poder comprobar la efectividad de los clones trabajados en el laboratorio.

“La idea es corroborar el trabajo que venimos haciendo en el Centro. Comprobar que estos clones dan para una nueva variedad y mejorar el rendimiento de los cultivos”, puntualiza Arellano.