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En varios sitios de Pekín, China, existen sitios donde los conductores recargan sus vehículos eléctricos; en este caso la estación está fuera de un conjunto de apartamentos y negocios. Foto: Wu Hong /EFE

En varios sitios de Pekín, China, existen sitios donde los conductores recargan sus vehículos eléctricos; en este caso la estación está fuera de un conjunto de apartamentos y negocios. Foto: Wu Hong /EFE

China acelera el paso hacia vehículos eléctricos

18 de septiembre de 2017 15:11

China, el mayor mercado mundial de automóvil, estudia prohibir la producción y venta de vehículos impulsados con combustibles fósiles (gasolina y diésel).

El anuncio del viceministro de Industria y Tecnología de la Información, Xin Guobin, llega tras meses de intensas alianzas estratégicas en este sector, un proceso que puede llevar a China a convertirse en el líder mundial del sector eléctrico. El Gobierno central promueve desde hace años el desarrollo y venta de vehículos híbridos o eléctricos, de los que el año pasado se vendieron 507 000 unidades en este país.

En junio, la cartera de Industria y Tecnología de la Información del país asiático publicó un documento para la discusión pública en el que se planteaba la posibilidad de establecer cuotas obligatorias de ventas para los llamados “vehículos de nuevas energías” (VNE, híbridos o eléctricos).

Aunque no hay una decisión concreta, el documento proponía que autos híbridos y eléctricos alcanzaran el 8% de las ventas totales en el 2018; el 10%, en el 2019 y el 12%, en 2020, año en el que estos vehículos venderían dos millones de unidades en China.

Los principales fabricantes presentes en el mercado chino llevan tiempo preparándose para esta enorme transformación que renovará a fondo el sector. El grupo alemán Volkswagen alcanzó una alianza, con la china JAC Motors, a finales del 2016. En los últimos dos meses, Daimler-Benz, Ford y Renault-Nissan han anunciado alianzas similares con otros fa­bricantes chinos.

Daimler-Benz anunció el pasado julio un acuerdo con la automotriz china BAIC para fabricar vehículos de nuevas energías. Esta alianza se suma a la ya existente con la china BYD, que permitió el lanzamiento de la marca eléctrica Denza, en el 2014.

En agosto, Ford manifestó que trabaja conjuntamente con el fabricante de autos eléctricos Zotye, aunque todavía no hay un acuerdo formal.

Pocos días después, Renault-Nissan se sumó a la tendencia al firmar una alianza con Dongfeng (dueña del 14% del grupo francés PSA que agrupa a Peugeot y ­Citron) para fabricar un todoterreno eléctrico.

Tesla y General Motors también han manifestado interés en producir eléctricos en China. La primera de ellas, una empresa emblemática del sector, ha alcanzado un acuerdo preliminar para construir una fábrica en Shanghái.

El mayor fabricante chino de eléctricos e híbridos es BYD, una empresa privada que comercia­lizó 46 855 vehículos de este tipo en la primera mitad del año.

La firma divulgó, la semana pasada, un plan para lanzar automóviles de pequeño tamaño movidos por electricidad, que sustituyan a los cuadriciclos eléctricos presentes en toda China.
La estrategia Volkswagen

Para el 2025, Volkswagen apunta a un objetivo de venta de tres millones de vehículos eléctricos en el mundo, la mitad de estos en China, señaló el presidente del grupo, Matthias Müller, en una entrevista con un diario japonés.

“Desconozco cuál será la decisión final de China (sobre la política automotriz), pero estamos listos para el 2018”, afirmó Müller.

Proyecta que los modelos del grupo, con sus 12 marcas, podrían constituir la mitad de las ventas mundiales hacia 2030. “El futuro está en la movilidad eléctrica. En 2030, Volkswagen va a electrificar a sus 300 modelos de vehículos”.

El responsable del fabricante alemán precisó que las condiciones para alcanzar los objetivos de venta consisten en proponer vehículos eléctricos atractivos, a un precio asequible, que no superará el de los modelos diésel. Esto también incluye “una cantidad consecuente de estaciones de recarga”. Por el momento, el grupo evita dar la espalda a los motores diésel y también a los que operan con gasolina.