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Docentes y estudiantes de la USFQ, junto a Cervecería Nacional, desarrollaron el huerto urbano en Cumbayá. Foto: Galo Paguay/ LÍDERES

Docentes y estudiantes de la USFQ, junto a Cervecería Nacional, desarrollaron el huerto urbano en Cumbayá. Foto: Galo Paguay/ LÍDERES

Huertos urbanos, su aporte a la comunidad

29 de diciembre de 2016 15:32

Unas 350 familias de la comunidad de Santa Inés, en Cumbayá se beneficiarán del Centro de Interpretación de Agricultura Urbana, Kikinta.

La puesta en escena del proyecto -en el área arquitectónica- fue desarrollado este año por estudiantes y docentes del Colegio de Arquitectura y Diseño Interior de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

Aunque la iniciativa surgió desde la Cervecería Nacional; cuenta también con el apoyo de la Agencia de Promoción Económica (ConQuito) afirma Paola García, docente universitaria y coordinadora del proyecto.

La Kikinta busca a largo plazo ser el punto de encuentro de los habitantes de Santa Inés (Cumbayá), en donde aprenderán a manejar huertos urbanos en casa con productos orgánicos.
Pero también se quiere compartir el conocimiento de cómo tratar estos cultivos a través de talleres multifacéticos y capacitaciones. Por eso construyeron un domo, en un área donada por Cervecería Nacional para impartir charlas.

Desde agosto pasado, 100 estudiantes de la USFQ y 10 docentes iniciaron el diseño arquitectónico de la Kikinta. Incluso, el esquema fue reconocido como uno de las 50 mejores iniciativas presentadas durante la pasada edición de Hábitat III, en octubre pasado, indica García.

Andrés Bolek, presidente de Asuntos Corporativos de la cervecera, detalla que tenían una propiedad ubicada junto al Chaquiñán, en Cumbayá.

Este espacio se escogió para construir el centro de agricultura urbana de la Kinkinta. Aunque Bolek detalla que anteriormente la empresa ya instaló un huerto en la misma zona con la USFQ, con la idea de que las familias de Santa Inés se autoabastezcan de alimentos orgánicos.

Para la construcción del domo los estudiantes buscaron opciones vanguardistas.
Utilizaron materiales reciclables como la madera -resistente a la humedad- y ensamblaron la estructura en un lapso de seis días, menciona Eliana Salazar, docente de Arquitectura Efímera de la casona universitaria.

Daniela Herrera, estudiante de quinto año de Arquitectura de la USFQ, participó en la construcción del domo. Señala que, además de instalar huertos orgánicos, la idea es explicar a quienes visiten el centro de interpretación el origen de las plantas nativas. Estas son las guabas, por ejemplo.

La inauguración de la Kikinta para el público será en el 2017, una vez esté culminada la fase dos.

En esta etapa ya se tendrá listo un vivero de especies endémicas y plántulas (plantas pequeñas) de hortalizas y vegetales que se cultivarán según la temporada.
A largo plazo se busca que la comunidad comercialice los vegetales y hortalizas cultivados en el huerto. La idea es que se presenten con marca propia.