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La máquina clasificadora, diseñada por Qualisa y construida por Rutec Engineering, en Holanda, permite medir el ancho y alto del botón y el tallo de cada rosa. Fotos: Francisco Espinoza para LIDERES

La máquina clasificadora, diseñada por Qualisa y construida por Rutec Engineering, en Holanda, permite medir el ancho y alto del botón y el tallo de cada rosa. Fotos: Francisco Espinoza para LIDERES

Rosas con un toque holandés

20 de febrero de 2017 10:48

Con solo aplastar un botón cualquier persona desde Estados Unidos puede comprar una caja con 24 rosas directamente en Cayambe, Ecuador. A través del webshop www.theroseman.com, la firma Quality Service SA Qualisa, productora y comercializadora mayorista, busca que la exportación de los productos también llegue al consumidor final.

Una vez que el cliente realiza la compra, a través de Internet, el pedido se entrega a domicilio desde la finca en 48 horas, explica Walter Berentzen, gerente general de Qualisa. Las primeras cajas, bajo esta estrategia comercial, se enviaron días antes de San Valentín.

Al momento se evalúa este novedoso sistema de venta. Sin embargo, Estados Unidos no es el primer país donde irrumpen, con las hermosas rosas. El año anterior ingresaron a Alemania con el webshop www.princessroses.nl

La empresa incursionó en el sector floricultor de nuestro país en 1992. Nació por la visión de una familia holandesa que decidió cultivar las flores de exportación aprovechando las características climáticas del norte Pichincha.

Entre las bondades de Cayambe y Tabacundo, los principales proveedores de bonches, está la presencia del sol los 365 días del año, 12 horas de luz natural, el clima templado y agua permanente, que proviene del volcán Cayambe.

Berentzen, especialista en producción de rosas, nacido hace 54 años en Holanda, llegó a Ecuador para ponerse al frente de Qualisa.

Años antes se dedicaba a la investigación agraria en una universidad europea. Ahora ha puesto su talento en el agro de Ecuador.

Qualisa empezó su producción con seis hectáreas y ahora posee 30, en dos fincas. En una se realiza el cultivo en el suelo y en la otra es en hidroponía. Con este último sistema se incursiona en la siembra en bancadas elevadas.

El principal valor agregado de la firma es producir nuevas flores. En las fincas se cosechan 82 variedades de la especie rosa. Al inicio empezaron con siete u ocho. Hay una variedad de colores: blanco, crema, rosado, rojo, naranja, verde, amarillo, tinturado...
También se especializa en especies de flores como hydrangeas, ranunculus, kales y astromelias.

Al inicio la producción diaria promedio oscilaba entre 10 000 y 15 000 tallos. Mientras que hoy, la cifra fluctúa entre 75 000 a 80 000. El 99% se destina a la exportación. “Ese es nuestro negocio”, comenta Ernesto Rodríguez, gerente financiero de la empresa.
El objetivo es tener un cliente en cada país del mundo. La última vez contabilizaron 47 naciones en donde la marca Qualisa tiene presencia con ventas directas.

Una de las vitrinas para promocionar sus productos son las ferias. Asisten a exposiciones que se realizan en Ecuador, Colombia, Estados Unidos, Rusia, China, Holanda, Alemania y Kazajistán.

Esa relación comercial también le permite sintonizar los gustos de sus clientes.Berentzen señala que en el mercado ruso son más apetecidas las rosas de tallos largos (hasta de 1,50 m) y botones grandes. Mientras que, en el estadounidense gustan de flores de un solo color, sin mezclas.

Otro aspecto es el control de calidad. Qualisa se precia de contar con una máquina diseñada por ellos mismos que permite que el producto sea clasificado homogéneamente. Hay obreros que se encargan de preclasificar y colgar las rosas en una especie de carrusel. Al girar pasa por el cerebro de la máquina que se alimenta con imágenes de tres cámaras digitales. Estas captan fotos, de diferentes ángulos, de cada flor. Una computadora analiza y procesa los datos según el tamaño del botón y tallo.

Otro aspecto es la logística. Cada bonche que sale de esta firma tiene un código, al que le denominan pasaporte. Esto les permite dar un seguimiento para saber en qué tiempo llega a su destino final. De este y demás proceso se encargan 318 personas.