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Para reducir gastos en las tasas aeroportuarias utilizan los aeropuertos secundarios, pequeños y con poco tráfico. Foto: Philippe Huguen/ AFP

Para reducir gastos en las tasas aeroportuarias utilizan los aeropuertos secundarios, pequeños y con poco tráfico. Foto: Philippe Huguen/ AFP

Viajar en aerolíneas de bajo costo no es sinónimo de inseguridad

25 de marzo de 2015 14:49

El negocio de las denominadas aerolíneas de bajo costo o “low cost” nació hace 15 años. Ryanair, EasyJet, Vueling y la misma Germanwings son algunas de las empresas que figuran en las listas de las mejores por la calidad de su servicio. Sin embargo, el fatal accidente ocurrido este 24 de marzo, donde 150 personas perdieron la vida trasladándose en la filial ‘barata’ de Lufthansa, abre el debate en torno a la seguridad de estos vuelos que se promocionan en Internet a precios que van desde los USD 10.

Paradójicamente, los datos disponibles en la prensa mundial afirman que lo barato de los precios frente a las tarifas de las aerolíneas tradicionales no influye en la seguridad que ofrecen las compañías “low cost” a los pasajeros.

Por ejemplo, el artículo ‘Por qué las compañías low cost no son más inseguras’ de Elpais.com señala que, en los recientes 15 años que se inició la operación de dichas aerolíneas, ninguna ha sufrido un siniestro como el ocurrido en la ruta Barcelona-Düsseldorf de Germanwings. Los accidentes registrados eran de empresas como Air France o Spanair. La tragedia de este 24 de marzo es la primera en Europa de una empresa de ese tipo.

En el texto también se cita la opinión de Violeta Bulc, comisaria de transportes de la Unión Europea, quien sostiene que "no existe correlación entre el accidente y que se trate de una compañía low cost". La experta recalca que "los estándares de seguridad son iguales para todas las aerolíneas".

En el portal Consumer.es también se plantea la interrogante de si los vuelos ‘baratos’ son realmente seguros. Para afirmar que sí cumplen con los estándares de seguridad enlistan los aspectos en los cuales dichas compañías ahorran para ofrecer vuelos cómodos, en términos económicos, a los viajeros.

En ese sentido es preciso anotar que las compañías convencionales solo se diferencian de las de bajo costo en los precios de los boletos, en los servicios que ofrecen a bordo y en la comodidad durante los vuelos.

La flota de una aerolínea low cost está compuesta por un solo tipo de avión. Ello implica un ahorro en costos por mantenimiento, reparación, almacenamiento de piezas de repuesto, además de la formación de pilotos y mecánicos.

Para reducir gastos en las tasas aeroportuarias utilizan los aeropuertos secundarios, pequeños y con poco tráfico. Generalmente no despegan ni aterrizan en aeropuertos principales.

Los pasajes se venden directamente, así evitan costos por intermediarios. Las ofertas se comercializan a través de Internet. Emplean pasajes electrónicos, en lugar de impresos.

Su negocio se concentra en trayectos cortos. Así se incrementa el número de vuelos y el beneficio, mientras que se recorta el tiempo de espera de los aviones en tierra.

No ofrecen servicios en cabina. Si el pasajero desea algún tipo de refrigerio debe pagarlo aparte.

Finalmente, los asientos no están numerados. Esto quiere decir que el viajero que primero llega al avión, elige su sitio. Con ello, se reduce el número de personal necesario por vuelo y mejora la rotación de naves, lo que permite programar más vuelos.