La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tiene ocho unidades de generación que le permiten alcanzar una potencia máxima de 1 500 megavatios. Esta es la más grande del país. Foto: Julio Estrella / Archivo LÍDERES

La central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair tiene ocho unidades de generación que le permiten alcanzar una potencia máxima de 1 500 megavatios. Esta es la más grande del país. Foto: Julio Estrella / Archivo LÍDERES

Mayra Pacheco
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La demanda de energía eléctrica aumentó en un 4% en el 2018

19 de febrero de 2019 08:12

La demanda de energía eléctrica creció. En el año anterior la necesidad de este recurso en el país subió un 4%, con relación al 2017, según información del Viceministerio de Electricidad.

Para este año se estima un crecimiento de la demanda en la misma proporción. Esto se explica, porque cada año se conforman nuevos hogares o empresas que demandan de este servicio.

En total, durante el año pasado la demanda de este recurso ascendió a 24 475 gigavatios hora (GWh). De estos la principal fuente para producir energía fue la hidroeléctrica, es decir la que se genera con el agua. Luego están la térmica, que emplea combustibles, las no convencionales, solar, eólica (viento), biomasa y biogás; y, en menor cantidad, la energía importada.

Del total de esta producción, la mayor generación de energía provino de la central Coca Codo Sinclair, ubicada entre las provincias de Napo y Sucumbíos. Esta planta aporta con el 30% de este recurso.

Coca Codo tiene una potencia máxima de 1 500 MW, es la hidroeléctrica más grande del país. Pero opera a una menor capacidad.

Según el informe borrador que leyó la Contraloría General (CGE) en noviembre pasado, entre el 1 de enero del 2017 y el 31 de julio del 2018, esta central generó un promedio de 693 MW por día.

El resto de la demanda se cubre con las centrales Paute, Sopladora, San Francisco, Agoyán, Mazar, y otras. Además, entre diciembre y enero pasado se incorporaron dos nuevas hidroeléctricas Delsitanisagua y Minas-San Francisco (ver nota de la página 11).

Esta variedad de fuentes de generación permitió que durante el año anterior el costo promedio para producir este recurso sea de 3 centavos kilovatio hora (kWh).

Estos montos representan un promedio de todos los costos reconocidos a las centrales que generan este recurso, usando diversas fuentes. Es decir, agua, sol, viento, combustibles y otros.

Aunque en las centrales hidroeléctricas el precio de producción de cada kilovatio hora es menor, oscila entre 0,009 centavos y 2,3 centavos. En Coca Codo, por ejemplo, cada kWh cuesta menos de un centavo.

Pero estos valores no incluyen los rubros correspondientes a la transmisión y distribución de energía, que permiten entregar el servicio a los clientes en sus viviendas o empresas.

Incluido estos montos la tarifa promedio sube a 9,26 centavos en este año. Se trata del mismo precio que rigió en el 2018, informó la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (Arconel).

Otro aspecto que se deja afuera al calcular el costo de generación de energía es la inversión realizada para la construcción de las centrales de generación, explica el Viceministerio de Electricidad.

Según la entidad, los costos de capital e interés de los créditos tomados por el país para la construcción de estos proyectos son cubiertos directamente por el Ministerio de Finanzas a través del Presupuesto General del Estado.

En la construcción de las ocho hidroeléctricas nuevas el Estado ha invertido hasta ahora USD
5 600 millones, según el Viceministerio de Electricidad.

Ricardo Buitrón, consultor en proyectos hidroeléctricos, explica que estas inversiones fueron excluidas del cálculo para fijar el costo de la producción de energía, tras la modificación del Mandato 15, que regula el sector eléctrico, que se hizo el 23 de julio de 2008, en el Gobierno anterior.

Estas disposiciones constan en el artículo 1 de esta norma. Ahí se señala que los recursos que se requieran para cubrir las inversiones en generación, transmisión y distribución, serán cubiertos por el Estado y constarán obligatoriamente en su Presupuesto General.

Por esto, desde entonces los costos de generación son menores. En el 2006, previo a estas reformas y al ingreso de las nuevas hidroeléctricas, la producción de cada kWh era de 5,7 centavos, según cifras el Plan Maestro de Electrificación del 2006-2015.

Tres hidroeléctricas siguen pendientes

El plan del Gobierno anterior de poner en operación ocho centrales hidroeléctricas se ha cumplido parcialmente. Hasta enero pasado solo cinco de las ocho infraestructuras nuevas, consideradas emblemáticas, estaban ya funcionando.

Las últimas centrales Delsitanisagua y Minas-San Francisco se incorporaron entre diciembre y enero pasado. Manduriacu, Sopladora y Coca Codo Sinclair empezaron a operar entre el 2015 y el 2016. Mientras que Toachi-Pilatón, Mazar-Dudas, y Quijos siguen aún pendientes.

Este año, según el Plan Anual de Inversiones del Ministerio de Energía y Recursos Naturales no Renovables se contará con asignaciones para las centrales Mazar-Dudas y Toachi-Pilatón. No constan desembolsos para Quijos.

El proyecto hidroeléctrico Toachi-Pilatón, que aportará con 254 megavatios (MW), tenía un avance del 85%, hasta octubre pasado, según la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec).

Aunque esta construcción se inició hace 11 años, en esta central falta instalar los equipos electromecánicos. Es decir, turbinas, generadores, compuertas, válvulas y otros que se requieren para esta hidroeléctrica. Y los acabados.

Actualmente, la Celec está analizando las alternativas para contratar a una nueva firma que se haga cargo de la colocación de los equipos electromecánicos. La entidad no dio detalles de las empresas interesadas, plazos para retomar los trabajos ni montos.

El Ministerio de Energía informó que para reiniciar con estos trabajos se invertirán alrededor de USD 140 millones.

Hasta octubre pasado, en esta obra se había invertido USD 398,8 millones en total, de estos USD 250 millones fueron financiados por el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess).

La búsqueda de una nueva empresa para concluir con la instalación de los equipos electromecánicos en Toachi se tomó luego de que la Celec y la firma rusa Inter Rao,
excontratista del proyecto Toachi-Pilatón, no llegaran a acuerdo para reanudar la instalación de estos equipos. La empresa privada dejó el proyecto en marzo del 2017, tras la terminación unilateral del contrato por parte del Gobierno anterior.

Por esto, Inter Rao planteó un arbitraje en contra de la Celec el 14 de diciembre del 2018 en el centro de arbitraje y mediación de la Cámara de Comercio de Santiago de Chile. La Procuraduría General del Estado (PGE) informó que se contestó esta solicitud del 18 de enero pasado.

En cambio, la central hidroeléctrica Mazar-Dudas, ubicada en la provincia de Cañar, contará con USD 1,7 millones en este 2019, según el Plan Anual de Inversiones del Ministerio de Energía.

Este proyecto registra un avance del 87%. Estaba a cargo de la firma China National Electric Engineering Company (Cneec), que fue declarada por la Celec como contratista incumplida con el Estado a fines del 2015.

Esta empresa estaba al frente también de Quijos, ubicada en la provincia de Pichincha, que alcanzó un avance del 46,7%.