Ólger Flores trabaja junto a dos personas más que le ayudan en la elaboración de facturas, tarjetas, volantes y otros productos gráicos. Foto: Galo Paguay/LÍDERES

Ólger Flores trabaja junto a dos personas más que le ayudan en la elaboración de facturas, tarjetas, volantes y otros productos gráicos. Foto: Galo Paguay/LÍDERES

Redacción Quito (I)  
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La capacitación es parte del negocio

30 de noviembre de 2016 16:00

Hace siete años, Ólger Flores cumplió una de sus metas: levantar su imprenta, que está ubicada en el sector de Santa Prisca, en el centro norte de Quito.

Durante 20 años, este hombre trabajó en una gran empresa que se encargaba de la impresión de volantes, calendarios, libros y demás, pero tuvo la idea de tener un negocio propio y qué mejor que hacer lo que le gusta, menciona.

Su imprenta se llama Láser Print y se localiza diagonal al Colegio Mejía. Cuando abrió, el flujo de personas era bueno. Tenía más de 20 clientes fijos, que pedían volúmenes grandes de facturas, volantes y demás.

Pero con el paso de los años, el negocio bajó completamente. Hoy tiene tres clientes fijos y 10 pequeños. Eso le preocupa, dice.

Ahora, este trabajador labora junto a dos personas: Jorge Cruz, el encargado de hacer las facturas y manipular la maquinaria y Washington Simbaña, quien es diseñador gráfico y trabaja no solo para Flores sino para otras empresas.

Esa es una parte positiva del negocio ya que “todos se ayudan”. Por ejemplo, Simbaña presta sus servicios a otras empresas. Y Flores cuando requiere el servicio de encuadernación va a otros locales para completar el trabajo.

“Las cosas han cambiado y tenemos que ofrecer un servicio completo y rápido”.
Recuerda que años atrás, entregaban las facturas en dos o tres días. Ahora lo hace en dos o tres horas. “Debemos trabajar a contrarreloj para poder competir en este mercado”, asegura.
En este negocio, además, se realizan carpetas, trípticos, dípticos, hojas membretadas de las empresa, tarjetas y demás. Una de sus fortalezas es la calidad de la impresión, asegura, porque adquirió maquinaria nueva para acelerar el tiempo de entrega.

La diversificación también es otro de sus fuertes. “El sector gráfico cayó y necesitamos cambiar la línea de negocio”.

La serigrafía es justamente su meta, ya que espera imprimir imágenes sobre cualquier material.

Para Valeria Gómez, cliente, el trabajo en este negocio es de calidad, pero espera que se abran los nuevos servicios. “Es importante que un negocio se diversifique y nos muestre nuevas cosas; así gana un mayor número de clientes”.

Flores espera concretar este servicio el próximo año, porque ayudará a mejorar sus ingresos que oscilan entre los USD 1 000 y 1 200. Años atrás alcanzaban los USD 1 500, menciona.

Las capacitaciones son otros de los puntos fuertes para mejorar este negocio, ya que en varias ocasiones han asistido a talleres y charlas sobre los nuevos retos del sector. Las últimas se dictaron en la Cámara de Artesanos de la capital. Esperan inscribirse en más.

En este espacio, el emprendedor aprovechó para plantear propuestas para mejorar el sector gráfico, por ejemplo, ofrecer mejores precios para sus clientes y para ser más competitivos, ya que solo en la calle de su local hay más de seis imprentas.

Este emprendedor también espera que el próximo año sea mejor para su negocio, porque con este ha logrado abrir nuevas plazas de trabajo para otras familias.

Los clientes de Láser Print tienen la opción de hacer pedidos vía correo electrónico. Si está interesado puede mandar su pedido a [email protected] o puede llamar al 099 25 21 854.