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Asociaciones, cooperativas y comunas dedicadas a la agricultura hay en el área rural de Quito. Foto: Cortesía ConQuito

Asociaciones, cooperativas y comunas dedicadas a la agricultura hay en el área rural de Quito. Foto: Cortesía ConQuito

Las EPS enfrentan retos por la situación económica

8 de septiembre de 2017 20:30

Al menos seis retos deberán enfrentar las organizaciones de la Economía Popular y Solidaria (EPS) en el marco de la crisis económica actual, según el Gobierno Nacional.

La Ley Orgánica de la EPS define a esta área productiva como “la forma de organización en la que sus integrantes, individual o colectivamente, organizan y desarrollan procesos de producción, intercambio, comercialización, financiamiento y consumo de bienes y servicios, para satisfacer necesidades y generar ingresos”.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta que las organizaciones que aglutinan a las EPS se basan en relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad. Privilegian el ser humano, tienen armonía con la naturaleza, entre otras características.

Según el Instituto de la Economías Popular y Solidaria (IEPS), durante los últimos cinco años las organizaciones registradas en este segmento, así como las unidades económico populares, de desarrollaron de manera permanente.

Entre los aspectos que han permitido este desarrollo está la realización, entre 2014 y 2016, de ferias y ruedas de negocio en 37 espacios de comercialización para 1 133 agrupaciones de las EPS. En ellas vendieron más de USD 1,5 millones.

Solo en el año 2016 las ventas totales de este segmento alzaron a escala nacional USD 95,5 millones. Esto sin contar con los datos registrados de las exportaciones, que alcanzaron USD 590 millones el año pasado.

Lograr estos resultados no ha sido fácil. El camino cuesta arriba se mantiene, principalmente por los efectos de tres años consecutivos económicamente difíciles.

La IEPS calcula que en este escenario las organizaciones de la EPS deben enfrentar retos como participar en las estrategias que se desarrollen en el marco del cambio de matriz productiva. Además, el Gobierno y las entidades privadas deben fortalecer el apoyo que dan a estas agrupaciones, impulsar su capacidad técnica y tecnológica, visibilizarlas, etc.

En el país, la mayoría de estas asociaciones se encuentra en las áreas de agricultura, transporte e industrias manufactureras. Un total de 216 797 personas forman parte de las 11 299 OEPS que existen, hasta septiembre del 2017.

Lucía Calderón, representante de la Confederación Nacional de Empresas de Economía Popular y Solidaria, indicó, durante su discurso en el marco de la creación del Consejo Consultivo Productivo y Tributario, que uno de los principales temores de su sector es que se incrementen las importaciones y que se reduzca la compra de bienes locales, especialmente los elaborados por las organizaciones de las EPS.

Su planteamiento fue que se limiten las compras del exterior. Asimismo, solicitó que se impulse con más fuerza su participación en las compras del Estado; que se generen paquetes crediticios preferenciales en el sistema financiero público y privado, que los actores de las EPS logren tener acceso a la seguridad social, etc.

Varias de las propuestas hechas por las organizaciones en el marco del Consejo se analizarán en el período de sistematización de la información que recibió este órgano.

A la par, la IEPS desarrolla mecanismos para evitar la invisibilización de este sector. Entre estos se halla el fortalecimiento de las capacidades productivas de los actores de las agrupaciones, el acceso a sistemas diferenciados de financiamiento, la promoción del consumo de bienes elaborados por organizaciones del segmento.

Los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) también cuentan con programas de apoyo para la EPS. Vanessa Rossero, encargada de este segmento en la Agencia de Promoción Económica (ConQuito), indicó que buscan impulsar la innovación social, productiva y social de las organizaciones.

Los actores de las EPS que acuden a la Agencia reciben asistencia integral en esos ámbitos, tienen vinculación financiera y de mercados. Cuentan con las fases de impulsar, crecer y fortalecer.

Valor agregado, la clave para tener más competitividad

Según Pro Ecuador, las ventas al extranjero de estas agrupaciones han crecido a una tasa promedio anual del 31,79% en valor USD y del 46,03% en toneladas desde el 2010 hasta el 2016. También se registra un incremento de cinco toneladas en el período enero-junio de este año frente al mismo lapso del anterior, aunque similar cantidad en valor.

La entidad explicó que el año pasado se registraron 50 exportadores de las EPS, es decir, 18 más que hace cinco años. En el primer semestre de este año fueron 37. exportadores. Unos 83 000 productores están involucrados en el trabajo de exportación en este segmento de la economía.

Las organizaciones envían al mundo, principalmente, banano, cacao, coco, oritos, quinua, café, rosas frescas, sombreros, materias vegetales, entre otros.

Italia fue el principal destino de exportaciones de productos de las EPS en el 2016 con una participación del 26,16%, es decir, un crecimiento del 778,8% con respecto al 2015. Otros destinos importantes del 2016 fueron los Estados Unidos y Turquía con 20,42% y 13,08%, respectivamente.

El número de destinos a los que se envían los productos nacionales creció, aunque no ocurrió lo mismo con el número de artículos.

Según Vanessa Rosero, encargada de este segmento en la Agencia de Promoción Económica (ConQuito), la clave para que los emprendimientos de la EPS surjan tanto a escala local como internacional es que ofrezcan valor agregado en cada uno de los productos y de los servicios que ofertan. Esta entidad que es parte de la Municipalidad de Quito, ha fortalecido directamente a 200 actores, aproximadamente e, indirectamente, a otros 700.

El 80% de ellos corresponde a asociaciones que se desarrollan en el Distrito Metropolitano de Quito, principalmente, en las parroquias urbanas como en las rurales.

La situación actual de la economía podría impulsar el desarrollo de las OEPS, indicó la representante de ConQuito. “La EPS aparece cuando hay situaciones de crisis económica en una ciudad, en un país. Ahora, la oportunidad de este tipo de organizaciones es fuerte, principalmente porque tienen los incentivos. En medio de esto se puede mejorar las capacidades productivas”.

Mejoras en infraestructura, tributos y mayores incentivos

Las personas que son parte de la llamada Economía Popular y Solidaria (EPS) están a la espera de que el Gobierno genere acciones de apoyo para mejorar sus pequeños negocios y actividades económicas. Son cooperativas, asociaciones, familias, hombres y mujeres que salen adelante con la oferta de mercaderías, servicios o distintos productos.

Lianne Zoeteweij, representante de la Asociación de Pequeños Productores de Banano El Guabo, señala que esperan que continúen los programas que están en marcha y que se tomen en cuenta todas las solicitudes y planteamientos hechos al Gobierno, en espacios como fue la Mesa de Banano que se realizó, el pasado 31 de agosto, en Machala.

Hubo pedidos, por ejemplo, de mejoramiento de la vialidad o que se tome en cuenta que hay una suerte de doble tributación a la fruta, tanto para el productor como para el exportador.

Pero, hay otros protagonistas de este sector, como Flavio Sánchez que seguirán trabajando “duro” como lo hizo con el anterior Gobierno y lo hará con este y con los que vengan. Él realiza organización de eventos, musicalización y comida en las diferentes parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito. Tienen la “política” de contratar personas que viven en el sitio donde van a trabajar. “Esto permite ahorro en movilización, principalmente; pero al mismo tiempo, generamos empleo temporal. Además, son personas que conocen.

Lo que requerimos, dice, ya ha sido planteado tanto a nivel del Municipio y del Gobierno Nacional, también al sector privado, principalmente la banca.

En el primer caso se ha planteado que se reduzcan los trámites y procedimientos para sacar permisos, pague de patentes. Igual ocurre con los impuestos establecidos para estos pequeños negocios, en el caso del Gobierno. Un puntual pedido es que haya más simplificación en los requisitos del Impuesto a la Renta, por ejemplo.

En el caso de los bancos que abran líneas de crédito más flexibles tanto en requisitos como en los pagos. “Yo necesito un préstamo de unos USD 2 500 para hacerlo, pero es difícil tramitarlo”. Cuenta que cuando tiene un evento, da trabajo temporal a personas de las parroquias a donde llega.