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Hace 14 años, Norma Rodríguez abrió su taller de moda. Ella crea los diseños de los trajes . Tiene bisutería. Foto: Joffre Flores / LÍDERES

Hace 14 años, Norma Rodríguez abrió su taller de moda. Ella crea los diseños de los trajes . Tiene bisutería. Foto: Joffre Flores / LÍDERES

Norma revive la piel de África en Ecuador

13 de febrero de 2017 11:31

Es la diosa de los ríos. En la mitología dela cultura yoruba Oshun simboliza la feminidad, con sus joyas y paños bordados.

Esta divinidad es la inspiración de Norma Rodríguez Gruezo y el nombre de su local de moda afro, que surgió en el 2003, tras un inesperado viaje a África. Allí sintió el despertar de sus raíces.

Ocho años antes había llegado a Italia, donde conoció a su ‘fratello’ Dudú, un senegalés que le enseñó la tradición detrás de los coloridos trajes africanos que vendía en Génova. “Me vestía como ellos. Ya no sabían si era ecuatoriana o era senegalesa”, cuenta Norma.

Sus dedos se entrelazan como una máquina cuando de trenzas se trata. Sin dejar de trenzar revive su primer encuentro con la ‘tata’ Ana (abuela, tía o una mujer mayor), allá en Senegal. “Ella es de la etnia wolof, que se destaca por su elegancia. Son los que marcan la moda en el continente”.

Las perchas en su casa, en la cooperativa Vencer o Morir de la lsla Trinitaria, en Guayaquil, atesoran algunas de las prendas africanas que ahora son el molde de sus creaciones. Ahí está el traje morado de arandeles amarillos, el primer regalo de su tata. “Realzan la naturaleza. Los trajes son hechos a mano; hasta tiñen las telas”, cuenta como parte de su aprendizaje durante 15 días en África.

En el 2013, cuando regresó a Ecuador, empezó sus propias confecciones. Son batas frescas, grabadas con tigres, cebras, elefantes y paisajes de la sabana africana; otros, multicolores, como las plumas de un pavo real; o bañados con lentejuelas, alineadas para dar forma a un alacrán rojizo.

Oshun es la piel con la que Norma ha vestido pasarelas en el país, ha creado documentales de dioses africanos y el toque de elegancia de cuatro matrimonios afro. Todos son hechos a mano y pueden costar entre USD 50 y 60; aunque confiesa que en muchas ocasiones los presta. Ella también es parte de la Asociación de Artistas Afroecuatorianos.

Norma nació en Barrio Caliente, Esmeraldas. Es la quinta de ocho hermanos y la única mujer. Su compromiso con la comunidad afroecuatoriana comenzó poco después de graduarse de periodista, cuando se involucró en el trabajo con el movimiento afroamericano.

Recorrió países de Centro, Sur y Norteamérica, a través de proyectos investigativos de organismos internacionales. Y asistió a talleres en universidades estadounidenses. Por eso, cuando habla de las raíces africanas en Ecuador, Norma está segura de la descendencia mandinga, yoruba y conga.

Todo ese conocimiento cobró un sentido más fuerte en su segunda visita a Senegal. “Nuestra raza había perdido identidad.

A más de perder nuestro idioma perdimos nuestra religión, nuestra forma de vestir. Cuando se dio la época esclavista se quiso borrar de la memoria las huellas de las culturas africanas.
En casa de Norma solo existen camisones largos y holgados, de algodón o lino, que pueden ser usados tanto por hombres como por mujeres. Algunos, elaborados con retazos, representan a las etnias de Namibia.

“Así como en la religión se da el sincretismo, la mezcla de una divinidad con un santo; en el vestido pasó algo parecido. Los esclavos africanos fueron vestidos de una forma distinta, pero sabían que esa no era su tradición, su cultura”. Eso es lo que ahora la propietaria de Oshun busca rescatar, las raíces de sus pueblos originarios.