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Personas recorren uno de los pabellones de la ITB, la feria de turismo que se cumplió en Berlín. Foto: Rainer Jensen / EFE

Personas recorren uno de los pabellones de la ITB, la feria de turismo que se cumplió en Berlín. Foto: Rainer Jensen / EFE

Las nuevas plataformas acechan al turismo

16 de marzo de 2017 12:58

La Organización Mundial de Turismo (OMT) advirtió la semana pasada en la ITB, la mayor feria de este sector, del retraso de las empresas tradicionales frente al avance del consumo colaborativo, que permite a los usuarios acceder de forma más económica a servicios compartidos gracias a las nuevas tecnologías.

Desde su ebullición en los últimos años, el catálogo de opciones en Internet para contratar servicios de hospedaje y transporte ha sido fruto de polémica dado que las empresas tradicionales los acusan de competencia desleal y disminuir los estándares de calidad.

“Nuestro sector afronta tres grandes desafíos, la seguridad, la sostenibilidad y la tecnología. En este último caso el contrato entre el cliente y el proveedor ha cambiado, ya no hacen falta intermediarios”, sostuvo en una conferencia Taleb Rifai, secretario general de la OMT.

“Debemos cuestionarnos todo esto porque nuestro sector no es el más progresivo o de mente abierta. Los hoteles siguen funcionando como lo hacían hace 500 o 600 años atrás”, las llaves electrónicas fueron incorporadas “a mediados de la década de los 70”, prosiguió.

Se le suele llamar “economías colaborativas, pero lo hemos cambiado a ‘nuevas plataformas de servicios turísticos’ porque no es una economía, es un servicio”, indicó Rifai. Como ejemplo, añadió que “hace cinco años, Barcelona ofrecía solo con un 17% de su alojamiento a través de los contactos ‘persona a persona’, y actualmente (ese porcentaje) llega a un 70 % gracias a las plataformas digitales”.

La mayor resistencia frente a este fenómeno se da en el sector de la hotelería, que encuentra en la plataforma digital Airbnb a su máximo contrincante, y en el sector de los taxis, que en diferentes países lleva adelante guerras judiciales contra Uber, el servicio que pone en contacto a viajeros y choferes.

Desde los sectores público y empresarial coinciden en que estas firmas se saltan las regulaciones establecidas para este tipo de servicio y evaden impuestos. Frente a este posicionamiento, y la evidente preferencia del cliente por el uso de estas plataformas, John Kester, director del Programa de Tendencias del Mercado Turístico de la Unwto, recomendó “trabajar en conjunto con las marcas resistidas y adaptar las innovaciones tecnológicas”.

En ese sentido, Malta, que con una población cercana a los 500 000 habitantes recibe cada año a cerca de dos millones de turistas, impulsa licencias turísticas para quienes ofrezcan su domicilio para los viajeros, afirmó Leslie Vella, director ejecutivo de la Autoridad Turística de la isla.

En contrapartida, Isaac Mizrachi, director de Turismo de Tel Aviv celebró la existencia de las plataformas dado que el sistema ha llevado a que la llamada generación de los milenials, los nacidos entre 1980 y 2000, se haya sentido atraído a visitar la ciudad israelí. “Como consecuencia hay más residentes dispuestos a trabajar en turismo, y desde Airbnb se han manifestado muy dispuestos a colaborar con nosotros, y nosotros con ellos”, afirmó.

El turismo de salud Liposucciones, tratamientos de fertilidad o incluso un trasplante capilar son algunas de las opciones ofrecidas a los viajeros en el llamado turismo de salud, que por primera vez tuvo un pabellón en la ITB. Siete centros médicos y un instituto presentaron planes de viajes hacia Turquía, Dubái, Grecia, Bielorrusia o Polonia para realizarse algún tipo de tratamiento.

“El turismo de salud crece cada año, pues otorga muchos beneficios en el ámbito del bienestar personal y económico”, aseguró durante una ponencia en la ITB Joaquín Cunha, director ejecutivo de Health Cluster Portugal, empresa que investiga nuevos nichos de mercado asociados a la salud.

Para la OMT, el turismo de salud es una tendencia nueva y que aún no está bien definida, por lo que todavía no se ha contabilizado cuantos millones de dólares se mueven en el mundo por este rubro, así como tampoco se ha establecido qué tipo de tratamientos son considerados como turismo de salud o medicinal y si incluye los baños termales.