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La empresa desarrolla un plan de capacitación en Quito, Guayaquil, Ambato y Riobamba. Foto: Cortesía

La empresa desarrolla un plan de capacitación en Quito, Guayaquil, Ambato y Riobamba. Foto: Cortesía

70 panificadores de Manabí ya se capacitaron

10 de julio de 2017 14:33

La panadería es un negocio familiar, que trasciende de generación en generación. En ciertos casos por amor al oficio, en otros, por necesidad u oportunidad.

Diana Mendoza quedó al frente de la panadería Chelita, en Portoviejo, capital de Manabí, tras el fallecimiento de su padre en el terremoto del 16 de abril del año pasado, en la provincia costeña.

Era estudiante de cosmetología. Pero en el negocio familiar le tocó aprender de administración, contabilidad y sobre cómo lidiar en el día a día con trabajadores, que, en su caso, eran todos hombres.

La formación integral de un panadero como propietario de su negocio es la razón de ser del programa Orgullosamente Panificador, de Moderna Alimentos.

La primera edición del proyecto de responsabilidad social, dirigido a clientes de la empresa, se llevó a cabo durante el mes de mayo en distintas zonas de Manabí. Participaron en total 70 panificadores de la provincia.

El programa está conformado por cuatro módulos. El primero se enfoca en finanzas. “Les ayudamos a entender la separación que debe haber entre el presupuesto familiar y el del negocio”, explica Marielisa Perfetti, coordinadora de Marketing de Harina Industrial en Moderna.

El segundo módulo está dedicado al servicio al cliente. Incluye también exhibición de productos y cómo mejorar las ventas dependiendo de la temporada del año. Esta fase del programa fue la que más gustó a Diana porque “son temas que a veces ignoramos”.

La administración del negocio, principalmente manejo del inventario y del personal, es el tema del tercer módulo. Hasta esta fase el programa se imparte en los locales de los participantes, lo que da la oportunidad de capacitar también a los trabajadores.

El taller concluye con el módulo Orgullosamente Panificador, que da nombre al proyecto. En esta última fase se reúne a todos los participantes por un lapso de dos horas para trabajar en la parte emocional: autoestima, metas y cómo lograr ser agentes de cambio en la comunidad. Ese mismo día se realiza un acto de graduación, que incluye la entrega de un certificado.

Perfetti comenta que uno de los resultados del programa fue haber servido de guía a muchos panificadores que manifestaron sus deseos de abrir una segunda panadería. Es el caso de Diana, quien tiene en planes abrir una sucursal de la panificadora Chelita.

“La idea es transformar y hacer crecer las panaderías, que son nuestros principales clientes”. subraya la representante de Moderna Alimentos.

Para Xavier Delgado, jefe de Producción de la panificadora Buen Pan, ubicada en Manta, Orgullosamente Panificador fue una experiencia “excelente” que contribuyó a la integración de los panificadores de la provincia.

Durante este año, Moderna Alimentos prevé capacitar a 300 panificadores en diferentes zonas del país. El proyecto se replicará en las ciudades de Quito, Guayaquil, Ambato y Riobamba.