placeholder
José Mullo y Lorena Toapanta son parte del equipo de la Perfumería Yuyary, que crece en Riobamba. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES

José Mullo y Lorena Toapanta son parte del equipo de la Perfumería Yuyary, que crece en Riobamba. Foto: Glenda Giacometti / LÍDERES

Ropa y fragancias se suman a la oferta

23 de octubre de 2017 15:09

Una nueva línea de ropa andina estilizada y seis nuevos aromas inspirados en las mujeres y hombres puruhaes son lo más novedoso en el catálogo de la Perfumería Yuyary. El emprendimiento festejará su primer aniversario con la presentación de nuevos productos.

La marca salió al mercado en noviembre del 2016, y es la primera perfumería que apuntó a los jóvenes de las culturas indígenas del Ecuador como público objetivo.

Las nueve fragancias que ofertan están inspiradas en la valentía, la fuerza, la belleza y la sabiduría. Los perfumes, que se encuentran en el catálogo, superaron las metas de ventas en los primeros meses de este emprendimiento.

Esta empresa, fundada por tres jóvenes indígenas de Chimborazo, surgió como parte de un proyecto académico. José Mullo, Esther Miranda y Jaqueline Tuquinga, se conocieron en las aulas de la Facultad de Administración de Empresas de la Escuela Politécnica del Chimborazo (Espoch), y encontraron una necesitad insatisfecha entre los jóvenes puruhaes.

“Las marcas de perfumes más reconocidas tenían imágenes de modelos esbeltas y se inspiraban únicamente en los parámetros de belleza de la cultura occidental. Nosotros necesitábamos un producto que nos haga sentir identificados”, recuerda José Mullo, uno de los socios del emprendimiento.

La empresa se inició con la elaboración de un catálogo que contó con la participación de varias reinas de belleza indígenas y otras modelos; en la promoción también ayudó un desfile de modas que congregó a varios diseñadores locales de moda andina.

Es que la idea de los tres emprendedores era promover como concepto que los jóvenes indígenas podían lucir prendas de alta costura y a la moda, así como accesorios y perfumería, sin dejar de lado su identidad cultural.

Pero esa no solo fue una estrategia de marketing para promover el negocio, sino que también es parte de los objetivos sociales de la empresa. Patrocinar actividades que afiancen el vínculo de los jóvenes indígenas con su cultura se volvió parte importante de la agenda de la empresa, y los llevó a convertirse en auspiciantes de Micaela Lema, actual Reina de Riobamba, y de otras candidatas que participan en certámenes indígenas de belleza.

“Los productos que proponemos son diferentes a otros que hay en el mercado porque representan a un segmento de la población que hasta ahora no había sido representado por una línea de perfumes”, dice con entusiasmo Esther Miranda.

El negocio se inició con una inversión inicial de USD 7 000, que se utilizaron para adecuar un local, adquirir materias primas, y contratar el diseño del logotipo de la marca y todos los empaques y envases para las fragancias. Además, los jóvenes hicieron un estudio de mercado y prepararon una estrategia de ventas.

El diseño y la selección de las fragancias fue el proceso más complicado. Los aromas femeninos representan las cualidades más representativas de las mujeres indígenas, por lo que se llaman Kury, Sisa, Kuyay, Sumak y Willka, términos kichwas que traducidos al castellano significan, valiosa, flor, amor, hermosa y sagrada.

Los tres aromas masculinos se llaman Sinchy, Munay y Yachak, que significan fuerte, deseo y sabio. Los seis aromas que recientemente se sumaron al catálogo, se inspiraron en las parejas puruhaes y en los elementos sagrados de la cosmovisión.

“Al igual que lo hacen otras marcas de perfumes por catálogos, quisimos motivar a las parejas a comprar perfumes que combinaran”, dice Mullo. Los perfumes tienen notas cítricas y madereras, y cuestan entre USD 18 y 24.

Pero el producto estrella sigue siendo un perfume femenino que lleva el nombre de la firma, Yuyary, un término kichwa que significa recuerdos. Esta fragancia es la que ha tenido mayor aceptación en el mercado desde su lanzamiento.

Las redes sociales son la principal fuente de promoción de la empresa, aunque también se valen de 12 promotores de ventas por catálogo en Quito, Guayaquil, Ambato y Cañar. Cada mes se venden al menos 100 perfumes y 50 prendas de vestir. Los grupos folclóricos y coros también promocionan las prendas de vestir en sus videos musicales y redes sociales.