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Parte del equipo de la organización de Gestión Turística Bombódromo Palenque. Foto: José Luis Rosales / LÍDERES

Parte del equipo de la organización de Gestión Turística Bombódromo Palenque. Foto: José Luis Rosales / LÍDERES

Salinas busca diversificar sus turistas

14 de diciembre de 2016 15:58

Un caluroso sol irradiaba en la Plaza Artesanal de la parroquia de Salinas, en el norte de Ibarra, el domingo 4 de diciembre.

Ocho jóvenes afrodescendientes bailoteaban a ritmo de la bomba, un género musical propio del valle del Chota, mientras arribaba el tren con turistas.

Así, las bailarinas, que vestían faldas plisadas de color verde y blusas blancas, daban la bienvenida a un grupo de visitantes nacionales y extranjeros, que paulatinamente descendían de dos coches.

Entre los viajeros estaba el guayaquileño Luis Tazan, que arribó acompañado de su esposa y su hijo. Están radicados hace varios años en Alemania. En sus vacaciones retornan al Ecuador y esta vez eligieron visitar la región norte.

A Tazan le atrajo el paisaje que ofrece la ruta y la forma de vida de los afroecuatorianos de esta zona.

Desde el 2005, Salinas le apostó al turismo, aprovechando la llegada de la flota ferroviaria.

Sin embargo, ahora por ser un potencial destino también buscan captar otro tipo de visitantes.

Así explica Anderson Maldonado, administrador de la organización comunitaria de gestión turística, social y cultural Bombódromo Palenque.

Se trata de un organismo parroquial integrado por los representantes de cinco barrios, dos comunidades y la Junta Parroquial de Santa Catalina de Salinas.

Este último ente es el promotor del plan turístico, al que bautizaron como Bombódromo Comunitario Etnocultural Palenque, que tiene algunos componentes.

El objetivo es ofrecer una adecuada infraestructura turística y revitalizar la cultura e identidad de este poblado de 2 000 habitantes, la mayoría autoidentificado como afrodescendiente.

En el primero resalta la construcción de los centros gastronómicos, cultural y de capacitación. También, dos hospederías comunitarias, una plaza artesanal, un complejo turístico...

Hasta el momento la inversión bordea el millón y medio de dólares, explica Maldonado. Los recursos provienen de asignaciones públicas y aportes privados.

La idea también es fomentar emprendimientos, incluso de iniciativas particulares, en torno al turismo comunitario.

La Organización Palenque calcula que esta actividad beneficia a 130 pobladores.
Uno de ellos es Jéssica Ferigra, de 30 años. Ella es una de las ocho mujeres que prestan sus servicios en el Centro Étnico Gastronómico Palenque, que tiene capacidad para acoger a 130 personas.

Las mujeres han recibido cursos de capacitación en atención al cliente, manipulación de alimentos, cocina, repostería, entre otros.

A los turistas nacionales, asegura Ferigra, les agrada más las sopas como el sancocho o platos fuertes, en la que se incluye menestras. Mientras que los visitantes extranjeros prefieren las hojuelas de camote o yuca, que se sirve en el lugar a manera de entrada.

El precio de los menús oscila entre USD 5,75 y 10. Todo depende del tipo de platillo.
El crecimiento de la actividad turística en Salinas ha sido paulatino. Una de las razones es que la permanencia de los turistas que arriban en el tren es limitada. Permanecen máximo dos horas.

En su estancia, los viajeros, explica una de las guías locales, visitan la plaza artesanal, el museo de sal y un emprendimiento agroindustrial. Además pueden probar la oferta del restaurante.

Sin embargo, uno de los obstáculos de la parroquia es su dependencia con los turistas del tren, explica Anderson Maldonado.

Cada mes reciben unas 250 personas, en promedio, aseguran los directivos de la localidad.

Desde hace dos años, el poblado afroecuatoriano incluye en su oferta un complejo recreativo, que posee piscina, tobogán, zona húmeda, restaurante, cancha deportiva, paseo en bote, tarabita y hospedería. Este último tiene capacidad para 22 peronas.
Otros de los atractivos son las pistas de motos y de 4x4. Durante el Feriado de Carnaval se corren dos pruebas nacionales de estas modalidades.

Maldonado asegura que con ese tipo de iniciativas aspiran incrementar el número de turistas hacia esta localidad.

“Lo valioso del proyecto es que no solo se ha pensado en el tema económico, sino en un equilibrio entre lo social, productivo, ambiental, cultural e identitario”, dice el administrador. Los excedentes que genera la actividad son reinvertidos en proyectos sociales de la comunidad.