La capacidad instalada de la empresa permite producir entre 500 y 600 pares de calzado  al día.  También confecciona  guantes de seguridad. Fotos: Glenda Giacometti/LÍDERES

La capacidad instalada de la empresa permite producir entre 500 y 600 pares de calzado al día. También confecciona guantes de seguridad. Fotos: Glenda Giacometti/LÍDERES

Modesto Moreta
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Los guantes y calzado de seguridad son su fortaleza

25 de marzo de 2019 09:11


Los guantes y zapatos de seguridad industrial que produce la empresa Moyolsa se usan en las condiciones más extremas de las industrias alimenticia, petrolera, metalmecánica, eléctrica, etc.

Los productos son de calidad porque cumplen las normas Nacional INEN y ASTM2413-11. Con sus ventas la empresa facturó USD 500 000 el año pasado. La planta industrial se encuentra en la parroquia Picaihua, sector La Atarazana, al oriente de Ambato.

En el emprendimiento trabajan 12 colaboradores directos y 30 indirectos, entre distribuidores y personas que laboran bajo la modalidad de maquila.

La firma está presente en el mercado desde 1993; inició con la fabricación de guantes de cuero y calzado. También comercializa delantales, chompas y mangas de seguridad industrial. Hoy produce cada mes 10 000 pares de guantes y 1 500 pares de calzado.

El año pasado, a través de un crédito que consiguió en una institución bancaria local, Moyolsa invirtió USD 450 000 en maquinaria de alta tecnología y arrancó con la producción de calzado de seguridad con características similares a los importados.

La nueva línea, que consiste en inyección directo al corte, salió al mercado a inicios de este año.

Eso permite que los productos de Moyolsa tengan presencia en los mercados de Cuenca, Quito, Guayaquil y otras ciudades del país. “La idea es competir con los productos importados, por eso invertimos en nueva maquinaria, capacitamos la mano de obra y compramos en el exterior los insumos para la confección del calzado”, explicó Wilson Moyolema, gerente de la compañía.

Este hombre, de 40 años, es especialista en la elaboración de calzado artesanal. Su padre, Tomás, le transmitió esos conocimientos. “Él aún confecciona a mano calzado de seguridad”, relata.

En 1993, Moyolema decidió emprender su propio negocio. Uno de sus clientes, con los moldes en las manos, pidió que armara guantes de seguridad industrial. “Era algo nuevo para mí, pero sabíamos trabajar en cuero y decidí asumir ese reto”.

Con un total de 50 000 sucres, que consiguió a través de un crédito financiero, compró el cuero y las máquinas para coser.

Tras contraer matrimonio con Mariana Criollo, el emprendimiento logró fortalecerse porque ella conocía sobre la fabricación de guantes de seguridad. Luego de tres años se contrató a dos personas para que ayudaran; al mes se fabricaba 800 pares de guantes.

La calidad del producto ayudó a que incrementarán a 1 600.

Luego, Moyolema se convirtió en el vendedor de la microempresa. Con las muestras de guantes y calzado hecho a mano viajó por Quito, Guayaquil, Cuenca y otras ciudades ofreciendo su producto.

Logro aceptación, especialmente en los guantes. Por eso subió la producción a 4 000 pares al mes.

El feriado bancario y la dolarización afectaron a la microempresa. Las ventas bajaron y el dinero que tenían en el banco se redujo. “No quebramos porque teníamos el dinero invertido en materia prima. Lo que nos afectó fue que los trabajadores emigraron”.

En el 2010, los esposos colocaron a sus productos la marca Moyolsa, que era el nombre de su empresa familiar. Eso no gustó a los distribuidores y dejaron de comprar por más de tres meses.

Luego regresaron porque reconocieron la calidad.

Con un nuevo crédito de USD 150 000, en el 2012, los propietarios adquirieron una armadora de puntas y una de talones, máquinas de coser y comenzaron a producir. El confort, seguridad y durabilidad son parte del valor agregado del producto.

La empresa de seguridad industrial Disproseg, en Quito, trabaja hace 15 años con los productos de Moyolsa. Su venta de guantes y de calzado subió 15% en el 2018.

Javier Salgado, representante de la firma, comenta que los productos de la industria ambateña están elaborados con tecnología de punta. Eso permite que sean competitivos y tengan demanda en la industria a escala nacional. “Lo que más nos sorprendió es con el calzado que está produciendo, porque tiene similares características que los importados. Nuestro lema es seguir apoyando a la industria nacional ofreciendo productos de calidad”.