Álvaro Maldonado, presidente ejecutivo de la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI). Foto: Archivo / LÍDERES

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Redacción LÍDERES (I)
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'Las inversiones en la industria farmacéutica son permanentes'

1 de septiembre de 2021 18:23

Entrevista a Álvaro Maldonado, presidente ejecutivo de la Industria Farmacéutica de Investigación (IFI)

• ¿Cuál ha sido el impacto de la pandemia en la industria farmacéutica en el país?

Lamentablemente, el impacto de la pandemia en el funcionamiento regular de los servicios de salud (la OMS reveló en abril que persisten interrupciones sustanciales: el 94% de los países experimentó interrupciones; la detección y los tratamientos del cáncer son de los servicios más interrumpidos:19% de países reportaron disrupciones del más del 50% en sus servicios y tratamientos contra el cáncer; entre ellos Ecuador, donde además, las atenciones y consultas ambulatorias se redujeron en 40% en el MSP y 60% en el sector privado en 2020); esto sumado a las deficiencias en el manejo de la gestión de adquisición de medicamentos en la Red Pública de Salud en 2020 e inicios de 2021, tuvieron repercusiones en la provisión oportuna de medicamentos. Además, pacientes con enfermedades catastróficas y raras han denunciado que viven una situación crítica, por falta de acceso a tratamientos en los hospitales de la Red Pública de Salud, con esperas de varios meses.

De acuerdo con la información del portal de compras públicas del Sercop (con corte a julio 2021) las últimas adquisiciones de medicamentos en los 3 principales hospitales del IESS de Quito (HCAM), Guayaquil (HTMC) y Cuenca (José Carrasco), para patologías como el cáncer, el VIH o la hemofilia, se concretaron hasta finales del año pasado (en algunos casos hasta 8 meses atrás). El HCAM confirmaba en junio un porcentaje de abastecimiento crítico con el 34% del suministro. En el caso de las unidades del MSP, el abastecimiento alcanzaría apenas el 52%.

Actualmente, estamos a la expectativa del desenvolvimiento del proceso de compra de emergencia anunciado por el MSP en agosto. Esta problemática sumada a la contracción económica de 2020 marcó el desenvolvimiento particular de la industria farmacéutica de investigación en el Ecuador, que provee de medicamentos destinados a tratar enfermedades catastróficas, así como crónicas y de alta complejidad.

• A partir de ese balance, ¿cuál ha sido el aporte de la Cámara en la lucha contra el covid?

Como representantes de la industria biofarmacéutica de investigación, que viene liderando los desarrollos de vacunas, diagnósticos y tratamientos contra el covid-19 a nivel global, podemos asegurar que no hemos descansado en nuestros esfuerzos por apoyar a la solución a esta grave crisis de salud.

Logramos tener una primera vacuna lista, efectiva y segura, cumpliendo los estándares más altos en investigación clínica, apenas a los 9 meses de declarada la pandemia (Pfizer + BioNtech). También, estamos logrando incrementar la capacidad de fabricación de vacunas a 11.000 millones y sus redes de distribución para que lleguen y sean aplicadas lo más pronto posible en todo el mundo.

La capacidad de fabricación global de vacunas anterior al covid-19 era de 5 000 millones al año. Esos 11.000 millones serían suficientes para vacunar al 70% de la población adulta mundial. Esto está siendo posible gracias a la articulación que están haciendo nuestras asociadas de cerca de 300 alianzas para transferencia de tecnología con empresas en todo el mundo (incluida Latinoamérica), que cuentan con las altas capacidades para la fabricación de vacunas.

Ante el desafío global de la equidad en el acceso a las vacunas, nuestra industria es socia-fundadora del “Act Accelerator” de la OMS y su mecanismo COVAX, a través del cual se han distribuido a nivel mundial 215 millones de dosis a 138 países de ingresos medios y bajos; incluido Ecuador.

Adicionalmente, como IFI conjuntamente con nuestras asociadas, hemos apoyado a la protección de los profesionales de salud del país, con importantes donaciones de equipos de protección a las instituciones de la Red Pública de Salud (+ de 25 000 unidades entre trajes de protección, guantes y mascarillas).

Actualmente, estamos coordinando una donación de insumos esenciales para el proceso de vacunación, que estamos por entregar al MSP y otras instituciones de la Red Pública de Salud (más de 250 000 unidades entre jeringas, mascarillas y batas quirúrgicas).

No obstante, a todos los esfuerzos que ha concentrado nuestra industria biofarmacéutica de investigación para enfrentar esta pandemia, en Ecuador y el resto del mundo, no hemos dejado de trabajar para proteger la continuidad del suministro de medicamentos esenciales para pacientes con otras enfermedades, como las crónicas y catastróficas.

Nos hemos mantenido atentos a la urgente normalización de los procesos de contratación pública en el país para responder con la diligencia debida, garantizando de nuestra parte el suministro oportuno conforme sea requerido.

• ¿Cómo evalúa la sostenibilidad de la industria farmacéutica actualmente?

Los positivos resultados del Plan de Vacunación del nuevo Gobierno -que están allanado el camino a la recuperación en este año -incluso con mejores previsiones de crecimiento para este 2021 (3% Cepal, 3,4% BM)-, ayudarán a generar mejores condiciones para la salud de los ecuatorianos, la economía del país y desde luego para nuestra industria.

Por otro lado, estamos atentos a las acciones que implementen las autoridades de salud para atender el preocupante problema del desabastecimiento y su impacto en la salud de los pacientes ecuatorianos, especialmente aquellos más vulnerables que sufren enfermedades catastróficas y crónicas.

Si bien la respuesta a esta grave situación debe ser inmediata, se debe empezar a trabajar en paralelo sobre soluciones estructurales con la Red Pública Integral de Salud y el Sercop que eviten que estos problemas vuelvan a presentarse y se ponga en riesgo la salud de los pacientes. Se requieren normas claras que establezcan procesos transparentes y previsibles; por ejemplo, en las compras públicas de medicamentos, sigue vigente el Decreto Ejecutivo 1033 del expresidente Lenín Moreno, en el que se dejó establecido un modelo de compra inaplicable, que, entre otros problemas, no exige requisitos de participación básicos como el Registro Sanitario.

Adicionalmente, se necesita fortalecer desde la parte normativa la atención integral de los pacientes con patologías crónicas, catasfróficas y raras; con políticas de salud que respondan de manera eficiente, efectiva y transparente a la realidad de estos pacientes. Como IFI estamos poniendo a disposición de las autoridades nuestro apoyo técnico y científico para respaldar en la consecución de los objetivos de acceso y sostenibilidad del Sistema de Salud.

• ¿A cuánto ascienden los montos de inversión del sector y en qué áreas se concentran esos recursos?

Nuestra industria biofarmacéutica basada en la investigación tiene un papel vital en el desarrollo de nuevos medicamentos y vacunas para prevenir y tratar enfermedades. Así, invierte miles de millones de dólares y miles de horas de trabajo empujando los límites de la ciencia para fomentar el progreso médico. En promedio, nuestros investigadores identifican un compuesto prometedor de entre 5 000 a 10 000 que analizan anualmente.

Luego, prueban extensamente el compuesto para garantizar su eficacia y seguridad, en un proceso que puede llevar de 10 a 15 años. En 2018, se lanzaron 62 nuevos medicamentos; mientras que a junio de 2021 más de 8 000 compuestos se encuentraban ya en diferentes etapas de desarrollo. De todos los sectores, nuestra industria es la que más constantemente ha invertido en I+D, incluso en tiempos de crisis financiera.

En 2018, a nivel global invirtió USD 179 000 millones en I+D. En comparación con otras industrias de alta tecnología, el gasto anual en I+D de nuestra industria biofarmacéutica es 7,3 veces mayor que el de las industrias aeroespacial y de defensa; 6,5 veces más que el de la industria química; y 1,5 veces más que la de software y servicios informáticos.

Los medicamentos y las vacunas innovadores que nuestra industria investiga y desarrolla contribuyen a la sostenibilidad de los sistemas de salud al generar ahorros, por ejemplo, al reducir sustancialmente los costos en otras áreas de la atención de la salud, como las estancias hospitalarias y los costos de atención a largo plazo.

• ¿Por qué la tecnología es el principal aliado para el futuro de la industria farmacéutica?

Nuestra industria biofarmacéutica es intensiva en tecnología, no solamente en utilización sino en generación. La innovación biofarmacéutica está detrás de algunos de los mayores logros de la medicina moderna; un ejemplo concreto son las vacunas de ARN mensajero desarrolladas por una de nuestras empresas asociadas, que no solo están proporcionando una protección efectiva ante el covid-19, sino que esta nueva tecnología en sí es revolucionaria; su potencial ya se está investigando para otras patologías como el cáncer.

Lo que hace básicamente el ARN mensajero es dar una instrucción a la célula dicéndole lo que tiene que hacer: inducir una respuesta inmunitaria o, incluso, arreglar alteraciones patológicas.

La pandemia ha puesto de manifiesto que la ciencia, la innovación y la tecnología son indispensables para poder contar con herramientas efectivas que nos permitan superar los grandes desafíos que enfrenta la humanidad; de la misma forma en que ha evidenciado que para tener economías productivas y resilientes los Gobiernos deben dedicar una mayor y más eficiente inversión en salud.

• ¿En qué áreas de la industria farmacéutica está impulsando el cumplimiento de los ODS y en cuáles de ellos ha habido mayor avance?

Actualmente, nuestra industria está impulsando más de 275 colaboraciones entre con 1 194 socios a nivel global para apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en una gama diversa de acciones y programas centrados en mejorar las condiciones de salud y el progreso hacia el logro del ODS No. 3 (Buena salud y bienestar) y otros objetivos clave como Igualdad de género (5), Reducción de inequidades (10), Alianzas para lograr los ODS (17), Industria e Innovación (9) y Trabajo decente y crecimiento económico (8).

Nuestras empresas biofarmacéuticas basadas en la investigación hacen una contribución única al Objetivo 3 a través de los medicamentos innovadores que desarrollan; además, tienen una sólida trayectoria en el mantenimiento de programas (72 en cáncer; 53 en diabetes; 45 en VIH/Sida) para mejorar la salud de los pacientes en países de ingresos bajos y medianos, como el nuestro.

Estas iniciativas fortalecen la capacidad de atención y educan a los pacientes y las poblaciones en riesgo. No obstante, el compromiso de nuestra industria es mayor. Somos conscientes de que "salud para todos" es mucho más que la innovación en medicamentos y vacunas: requiere el establecimiento de sistemas de salud sólidos, el desarrollo de la educación en salud pública y el fortalecimiento de los estándares y regulaciones.

Por eso, trabajamos como parte del ecosistema de salud de los países en alianzas con diversos sectores (137 ONG’s; 95 programas con la Academia; 79 con Gobiernos) y con enfoques innovadores de colaboración para abordar los desafíos de la salud más apremiantes y generar un mayor impacto.