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La planta de producción de Sumak Life. Esta empresa  tiene una nueva línea de productos elaborados, como pop de quinua, galletas y barras energéticas. Fotos: William Tibán para LÍDERES

La planta de producción de Sumak Life. Esta empresa tiene una nueva línea de productos elaborados, como pop de quinua, galletas y barras energéticas. Fotos: William Tibán para LÍDERES

La quinua espera nuevo impulso

27 de marzo de 2017 17:31

La quinua que se cosechó en el 2016 aún permanece apilada en las bodegas de decenas de agricultores en Chimborazo. Ese año, la demanda se redujo en el mercado internacional por la sobreproducción del cereal en Perú y Bolivia, los precios decayeron y los productores locales están ­desanimados.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap) y tres organizaciones de productores preparan nuevas estrategias este año para impulsar el consumo interno del producto y promocionar la quinua ecuatoriana en el extranjero.

“Aún tenemos esperanzas de vender nuestra quinua. Cuando estuvo en apogeo, gracias a este cultivo nuestra comunidad progresó y se detuvo la migración”, cuenta Andrés Pilamunga, socio de Sumak Life, una de las empresas exportadoras de la provincia.

En su comunidad, Mancheno San Virgilio, antes había 35 familias asociadas a la empresa, pero desde que los precios empezaron a bajar en el 2015, los agricultores empezaron a desanimarse y a optar por cultivos de ciclo corto. Hoy hay 25 socios.

De hecho, la decisión de cambiar los cultivos se vio en toda la provincia. Según el Magap, para el 2016 la superficie cultivada con el cereal se redujo en un 37,52% en relación con la siembra del 2014, cuando concluía el Año Internacional de la Quinua.

Es que en 2013 la demanda en el mercado internacional, e incluso el consumo local, se incrementó debido a la publicidad que se realizó para promocionar los beneficios nutricionales del producto.

Ese año, el quintal de quinua orgánica llegó a venderse hasta por USD 170 y tres empresas de Chimborazo vendieron varios cargamentos a Estados Unidos y Europa. Pero el precio cayó a cerca de USD 43 el quintal, debido a los precios bajos de los países competidores.

En el 2014, Perú y Bolivia -que acaparan cerca del 90% del mercado mundial- comercializaron 175 000 toneladas del cereal, mientras que para el 2015 la produc­ción se incrementó a 222 000 to­­ne­ladas. Eso causó fuertes estragos en los campos de Chimborazo, donde 3 539 agricultores des­­ti­naron sus campos al cultivo.

Hoy, el número se redujo a 2 447 agricultores y se prevé que para finales de este año incluso se reducirá más. Algunas de las comercializadoras locales, como Coprobich, solo compraron el 50% de la producción de sus socios por falta de mercado, y otras empresas, como Sumak Life, aún no pueden hacer la compra porque las bodegas permanecen llenas todavía.

“El precio lo ponen Perú y Bolivia. Para ellos es fácil bajar sus precios, porque tienen una moneda propia, mientras que nuestros costos de producción son más altos porque tenemos dólares”, cuenta Lorena Caichug, directora de la Unidad de Comercialización de Sumak Life.

Esta empresa tiene finalidad social, por lo que las utilidades que reciben se ven reflejadas en el precio de compra. Mientras en el mercado la quinua orgánica llegó a venderse por USD 43, ellos pagaron a sus socios USD 70.

Según Caichug, la estrategia para sacar a flote la empresa fue la implementación de una nueva línea de productos elaborados como pop de quinua, galletas y barras energéticas. Desde diciembre pasado estos productos se venden en supermercados.

“La idea es promocionar con más fuerza nuestra nueva línea. La meta de este año es rebasar el punto de equilibrio”, cuenta Caichug. Sumak Life logró ventas de productos elaborados de USD 50 000 en el 2015, y por USD 62 000 en el 2016.