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Los trapiches se han convertido en parte del atractivo de Tachina. Las familias enseñan a los visitantes. Foto: Marcel Bonilla / LÍDERES

Los trapiches se han convertido en parte del atractivo de Tachina. Las familias enseñan a los visitantes. Foto: Marcel Bonilla / LÍDERES

Los trapiches son el centro de una ruta de desarrollo y turismo

21 de febrero de 2018 07:06

Los afros y manabitas que llegaron hasta la población de El Tigre, parroquia Tachina del cantón Esmeraldas, trajeron una tradición en común: moler la caña para hacer guarapo.

Algunas de las familias llevan más de 40 años asentadas en esos territorios, en los que sembraron caña de azúcar y construyeron trapiches de madera, que son empujados por mulas.

Para su construcción, los diseñadores afros vinieron desde las poblaciones norteñas de Maldonado, Timbiré y Colón Eloy, cantón Eloy Alfaro, y llevaron madera fina para su montaje.

“Todo el conocimiento lo hemos obtenido de nuestros ancestros”, explica Teobaldo Caicedo, uno de los constructores, quien elabora y brinda mantenimiento a los aparatos tradicionales.
Los trapiches se han convertido en parte del atractivo de Tachina, porque permiten observar a los visitantes desde el proceso de corte de la caña hasta su preparación para obtener el jugo.

Por tradición, ambas etnias siembran la caña a escasos metros de sus casas y atizan el fogón con leña o bagazo de caña para calentar el juego de la caña y elaborar la tradicional panela de El Tigre.

Desde hace un año se trabaja en el diseño de la que se denominará ‘La Ruta de los Trapiches’, que permitirá conocer cómo es el proceso para la obtención del guarapo a quienes visitan esta zona, que está a solo una hora de la ciudad de Esmeraldas.

El estudio, que se coordina con la Junta Parroquial de Tachina, implica dar a conocer las costumbres de los pueblos afro y montuvio, dedicados también a la ganadería y cultivos plátano.

A través de este trabajo se empatará la ruta de los trapiches con los atractivos naturales de la zona como las cascadas que llevan el nombre de El Tigre. También se busca mostrar el desarrollo de la ganadería en la zona. Ahí se habla de las fincas turísticas ubicadas al filo de la carretera de ingreso y muy cerca al estero Tachina, que baña toda la zona turística de esta parte de Esmeraldas.

Ricardo Rúa, uno de los propietarios de los trapiches, por ahora produce su guarapo para consumo familiar y vende en botellas a los turistas que acuden a las cascadas los fines de semana.

En su caso aprovecha la producción de jugo de caña para hacer panelas, pero en pocas cantidades, debido a la producción artesanal como se la realiza.

Con la implementación de la ruta, el objetivo es registrar la marca afropanela de El Tigre, y que se abra mercado donde se venda la producción que por ahora es de 50 barras ante la baja demanda.

Angélica Chica, habitante de El Tigre, cultiva la caña para vender el jugo refrigerado, pero cree que con la ruta no solo se promocionarán los trapiches, sino la comida afro y manabita como la tonga.

El pedido para la implementación de la ruta se ha realizado a la Dirección de fomento productivo de la Prefectura de Esmeraldas, para que a lo largo de la vía se construyan paraderos.

La zona se ha convertido en turística por sus cascadas naturales y los guayacanes que florecen le dan un valor añadido a esa parte del cantón de donde se obtiene guarapo de caña.

Carlos Acosta, coordinador zonal de Turismo, zona 1, asegura que las iniciativas turísticas con contenido cultural es una de las mejores formas de vender a la provincia de Esmeraldas.

A través del Ministerio de Turismo se iniciará un proceso de capacitación a los habitantes de El Tigre, previo a la implementación de ‘La ruta de los Trapiches’, que busca impulsar la economía de 20 familias de forma directa.

La gastronomía

La ruta tendría dos paradas solo para ver la preparación del guarapo y degustar del jugo de la caña de azúcar de El Tigre.
En la propuesta se incorpora el turismo ecológico, por senderos que permiten llegar hasta dos cascadas de agua fresca.
La fusión de la gastronomía afro y la manabita complementará la iniciativa turística por la que trabajan los habitantes de esa comunidad.
El pedido  para la implementación de la ruta se ha realizado a la Dirección de fomento productivo de la Prefectura de Esmeraldas. Una parte del proyecto contempla la construcción de paraderos para los turistas que lleguen al lugar.