Paúl Rivera en tres facetas. Los fines de semana sube a la montaña con sus perros. Arriba, en una conferencia; a la izquierda, durante un receso en  una reunión de trabajo. Fotos: Galo Paguay / LÍDERES y archivo particular

Paúl Rivera en tres facetas. Los fines de semana sube a la montaña con sus perros. Arriba, en una conferencia; a la izquierda, durante un receso en una reunión de trabajo. Fotos: Galo Paguay / LÍDERES y archivo particular

Redacción Quito
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En su agenda se combina lo digital y lo sostenible

20 de febrero de 2019 10:31

Los viernes en la noche Paúl Rivera apaga su teléfono celular. Salvo contadas excepciones lo vuelve a prender durante el fin de semana, de lo contrario lo mantiene apagado hasta el domingo en la noche. Esa es la manera en la que este quiteño de 36 años se desconecta del trabajo para disfrutar de su familia y sus pasatiempos.

Esta acción resulta de alguna manera paradójica para alguien que se dedica a ofrecer soluciones tecnológicas a empresas y organizaciones no gubernamentales. Pero también confirma que es una persona metódica y disciplinada, que sigue procesos al pie de la letra para alcanzar sus objetivos.

Ingeniero químico, con un MBA y especialista en análisis de negocios, Rivera es el CEO de Cognitiva una firma ecuatoriana que ofrece soluciones de tecnología para operaciones industriales, logística y retail. También trabaja en temas de la industria 4.0, digitalización, algoritmos, realidad aumentada, entre otras materias posicionadas a escala global y que van ganando relevancia en el Ecuador.

Rivera también tiene conocimientos en tecnologías de la información, cadena de suministros e incluso psicología. Para este padre de familia, aprender a diario es muy importante, por eso en las noches, cuando su esposa y su hija descansan, aprovecha para leer temas vinculados a su trabajo, pero también ciencia ficción. Uno de sus autores favoritos es el ruso Isaac Asimov. “Fue un genio, un adelantado a su tiempo”, cuenta desde un balcón de su oficina en Cumbayá, al oriente de Quito.

Rivera habla con seguridad de lo importante que es la inversión sostenible, en donde lo ambiental, lo social y la tecnología son fundamentales. “Las empresas que no incorporen estos conceptos pierden cuota de mercado”. Esa filosofía es la esencia del trabajo que realiza Cognitiva con sus clientes (ver nota inferior).

Este emprendedor también es un defensor del talento ecuatoriano. En los algoritmos precursores de inteligencia artificial que desarrolla la firma que dirige, la investigación y el desarrollo están a cargo de profesionales ecuatorianos. Esto, añade, le permite no depender de empresas extranjeras.

El día de trabajo de Rivera empieza a las 03:30. A esa hora ya está en pie y lo primero que hace es meditar. “Es una manera de reflexionar sobre lo hecho y lo que está por hacerse”. Luego de 30 minutos de ordenar sus ideas y pensamientos empieza a responder correos electrónicos y reparte instrucciones entre su equipo de trabajo. Para las 07:00 está listo para desayunar con su esposa y su hija y a las 08:00 vuelve a conectarse con su trabajo.

Las reuniones con clientes, revisión de proyectos y el trabajo de oficina ocupan su mañana y tarde, siempre y cuando no esté viajando. “Soy muy metódico, me agradan los resultados” confiesa Rivera, quien gusta de pasear por la montaña con sus cinco perros, pero que también disfruta escuchando guitarra clásica española.

Belén Aldás, amiga y excompañera de la universidad, lo describe como una persona muy responsable. “En clases dejaba en claro sus opiniones y siempre defendía su posición”. Añade que sigue siendo sincero y confiable. “Además tiene un interés particular por los temas ambientales”.

Esta última cualidad permitió que Rivera desde hace seis meses sea parte del proyecto Mi Empresa 2030, que es parte del programa Ecuador 2030. Mi Empresa 2030 tiene como objetivo facilitar la visualización a futuro de las empresas de manera desafiante con el objetivo de que se proyecten a través de un proceso guiado de acompañamiento profesional en temas de cuarta revolución industrial, pensamiento exponencial y Objetivos de Desarrollo Sostenible, explica Stephany Leavy, líder de Implementación del proyecto.

Ella cuenta que desde el primer día que Rivera fue parte del proyecto él demostró su naturaleza crítica, honesta y siempre proactiva. “Su ética laboral, el espíritu colaborador y su visión sistémica han sido claves para el desarrollo metodológico y operativo del proyecto. Es un facilitador innato gracias a su habilidad de generar empatía. Es un profesional que busca el bien colectivo por sobre cualquier cosa”.

¿Es complicado aterrizar en el país conceptos como inteligencia artificial o industria 4.0? Rivera reconoce que es complejo. Dice que en el Ecuador es común encontrar ejecutivos que piensan que los negocios solo se logran con ventas masivas, en grandes volúmenes. “Pero eso está cambiando. Entre mis clientes veo que existe cada día mayor interés por temas como trazabilidad o uso de blockchain. Es parte de un proceso para ser más competitivos”, dice este empresario que en cinco años se visualiza con su empresa creciendo a escala regional.