Jenny Díaz es la  fundadora de Mi Fruta, el emprendimiento que empezó ofreciendo fruta picada. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Jenny Díaz es la fundadora de Mi Fruta, el emprendimiento que empezó ofreciendo fruta picada. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Redacción Quito  (I) 
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La fruta picada fue el inicio de este negocio

15 de diciembre de 2017 21:10

Es arquitecta, con estudios en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, y hasta el 2013 estuvo dedicada a un emprendimiento de fabricación de muebles modulares.

Sin embargo, la crisis en el sector inmobiliario y ser, para entonces, madre soltera de dos niños, llevaron a Jenny Díaz Carrillo a replantearse por completo su vida profesional.

Esta mujer, de 38 años, es amante de las frutas y de comer sano, lo que le permitió detectar que en ciertos lugares, como cafeterías y panaderías, no ofrecían frutas como complemento del desayuno.

“Lo vi como algo muy coyuntural”, cuenta. Fue así que se planteó su idea de negocio: vender frutas picadas, lista para consumir, envasadas higiénicamente.

Panificadora Ambato fue la primera empresa que le dio la oportunidad a Mi Fruta, nombre del emprendimiento, en septiembre del 2013. “Como no existía proveedores de frutas picadas, nos pareció un servicio y un producto diferenciado. Teníamos desayunos, pero no ofrecíamos ese complemento, porque se nos complicaba logísticamente”, comenta Santiago Cobo, gerente comercial.

Resaltó que el servicio de Mi Fruta es “excelente”. Actualmente, la panificadora no solo ofrecen las frutas picadas, también los otros productos que ha ido lanzando Mi Fruta con el tiempo.

El portafolio incluye frutas picadas, con o sin yogur, parfait (una combinación de yogur natural, frutas y granola), un snack de frutas pequeñas enteras, gelatina natural de frutas, higos con queso y una ensalada de verduras.

El comienzo fue duro. Jenny se levantaba a las 04:00 y ella sola picaba las frutas en la cocina de su casa. Luego, desde las 10:00, salía en su carro a repartir el producto para la venta del día siguiente a las 36 sucursales de Panificadora Ambato, en Quito. Entre las 18:00 y las 19:00 retornaba a su casa.

Con el tiempo, además de lo agotador que resultaba todo el proceso, la demanda fue aumentando y su cocina resultó pequeña para la producción que requería.

Con la ayuda de sus hermanos, adecuó un galpón (propiedad de su padre), en el sector El Bosque, que se convirtió en la pequeña planta de producción de Mi Fruta, emprendimiento en el que hoy laboran otras seis personas. La adecuación de la planta requirió una inversión de USD 15 000.

En un principio, se proveía de los mercados de la ciudad. Pero, hoy día, cuenta con proveedores directos que le hacen entrega de las frutas dos veces por semana.
Uno de ellos es Omar Tipán, que desde hace año y medio le provee de frutas como papaya, sandía, uva, claudia, mora y piña. Tipán adquiere los productos en el Mercado Mayorista o algunos provienen de las ciudades de Ambato y Latacunga.

De una facturación inicial de USD 500, actualmente Mi Fruta está facturando al mes cerca de
20 000. Y ahora cuenta con 14 clientes, entre mini markets, escuelas, universidades y panaderías. Además está en negociación con cadenas de comida y cafeterías.

Mi Fruta trabaja en el desarrollo de dos nuevos productos: una salsa de frutos rojos y frutas picadas con yogur, congelados, para la preparación de smoothies.