Isauro Cotacachi es el encargado del vivero de la comuna kichwa Santiago de Larcacunga, en Otavalo. Foto: Álvaro Pineda para LÍDERES

Isauro Cotacachi es el encargado del vivero de la comuna kichwa Santiago de Larcacunga, en Otavalo. Foto: Álvaro Pineda para LÍDERES

Redacción Sierra Norte (F)
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En un vivero comunitario se reproducen plantas nativas

31 de enero de 2020 15:53

Isauro Perugachi se volvió un experto en la producción de plantas nativas. El campesino ha dedicado 28 de sus 44 años al manejo del vivero forestal de la comuna kichwa Santiago de Larcacunga, en Otavalo.

El criadero de plantas está dividido en dos espacios. Uno está compuesto por camas rectangulares de cemento, que protegen a las matas que están en fundas listas para el trasplante.

El otro sitio es un invernadero, que Perugachi lo ha convertido en un verdadero laboratorio. Ahí reproduce semillas, realiza injertos y cura a las hojas maltratadas.

El gusto por las plantas nativas inició cuanto tenía 16 años. Lo contrató el ingeniero Oswaldo Guerrero, propietario del Bosque Protector Cushnirumi, recuerda .

El técnico promovió la instalación del criadero para garantizar plantículas nuevas para el bosque que colinda con la parcialidad y para reforestar otros sitios.

Como anécdota, Perugachi cuenta que cuando era más pequeño pastaba vacas cerca de la propiedad de Guerrero. Su rostro barbado y el cabello rubio asustaban al chico.

Cuando veía a su vecino se escondía entre los matorrales. “Yo era un niño chaki lluchu -pies descalzos- y tenía miedo porque mi abuelita me decía que no había que juntarse con los mestizos”.

Pero, el campesino no dudó en aceptar la propuesta para trabajar en el invernadero forestal, pese a que no sabía nada del tema.

El técnico le enseñó a cómo obtener las semillas de plantas como el aliso y laurel. Igualmente le indicó cómo hacer almácigos y formar las plantículas.

El responsable del vivero se ganó la confianza de sus vecinos. Norberto Oyagata, oriundo de Larcacunga, destaca que Perugachi ha dedicado la mayor parte de su vida al cuidado ambiental.

No solo se encarga de reproducir las matas, sino que también vigila que personas extrañas no ingresen a las zonas de páramo en donde brota el agua que abastece a cuatro comunas más.
Larcacunga es una las 25 parcialidades afiliadas a la Unión de Comunidades Indígenas de la Parroquia de Quichinche (Ucinqui).

En la localidad habitan 40 familias, la mayoría indígenas Otavalo. Las casas están diseminadas en medio de parcelas agrícolas.

Lizardo Perugachi, presidente del cabildo, señala que los habitantes de esta parcialidad han apoyado con mingas y dinero para sacar adelante el semillero.

Hoy tienen 25 000 plantas, la mayoría de laurel de cera, que están listas para la venta. Cada planta cuesta USD 0,35.

Entre sus clientes está el Municipio de Otavalo y la Prefectura de Imbabura.

Uno de los nuevos retos de Isauro Perugachi es reproducir las ramas del antiguo árbol de El Lechero, que cayó al suelo a causa de los fuertes vientos el 16 de enero pasado en la comuna de Pucará Alto El mítico arbusto, que poblaba la cima de Rey Loma, era venerado por los otavaleños. Isauro conoce la importancia de este ejemplar. “Es una planta centenaria”.

En el invernadero hay plantas de laurel, pumamaqui, aliso, arrayán, cedro, acacia, ciprés. También hay matas ornamentales. Cada una cuesta USD 2.