Tema recursos humanos
viernes 30/03/2012
El mal aliento opaca la imagen del líder
Paola T. lleva dos años laborando como asistente de gerencia en una institución financiera de Quito. Aunque admite vivir un ambiente de trabajo muy saludable en su oficina, el mal aliento de su jefe le provoca severas molestias.
viernes 30/03/2012
‘Sobre el éxito y unas cuantas ingratitudes’
El ensimismamiento laboral es un asunto bastante frecuente hoy en día. Trabajar hasta olvidarse de sí mismo es prácticamente la premisa de todo ejecutivo que apunta al éxito. Es común que haga alarde de su actitud ‘comprometida’, de su capacidad para dejarlo todo, para sacrificarse, como tributo a todo lo bueno que le espera en el futuro.
viernes 23/03/2012
¡Lo que cuesta cambiar!
En casa de herrero, cuchillo de palo. ¡Me pasó tal cual! Me gano la vida ayudando a empresas y personas a ver el cambio como la oportunidad de ser mejores, pero cuando me tocó a mí, me pasó lo que a todos: el cambio me asustó, me desestabilizó, lo rechacé y ¡me olvidé de todo lo positivo que puede traer!
viernes 23/03/2012
Equipos, más que la suma de talentos
Según la psicología de la Gestalt, ‘el todo es más que la suma de las partes’. Aplicado este axioma al mundo laboral, para la conformación de un equipo de trabajo no basta con juntar a individuos afines, de talentos más o menos similares, con destrezas en común, bajo el convencimiento de que funcionarán y actuarán como un todo, como una unidad.
viernes 23/03/2012
Cuando el empleado pide rescate urgente
El síndrome de Estocolmo es una condición psicológica en la que un secuestrado se enamora de su captor. Este estado también se evidencia en el ámbito laboral, cuando un empleado que trabaja en un ambiente hostil es infeliz en ese puesto, pero se niega a renunciar, señala el consultor de RR.HH., Gabriel Fernández.
viernes 23/03/2012
El ‘secuestro’ laboral y la voluntad
El maltrato laboral es una dura realidad que afrontan cotidianamente muchas personas; sin embargo, evocar el síndrome de Estocolmo para explicar los aspectos psicológicos y anímicos de tal circunstancia es un exceso teórico inaceptable, una arriesgada acrobacia intelectual. Se debiera más bien hablar de ‘secuestro laboral’, que es un fenómeno bastante común en la relación empleado y empleador, consistente en un apego irracional de la persona hacia la empresa donde trabaja, en una fidelidad estoica hacia sus jefes, a pesar de los malos tratos, del acoso sistemático. La persona pierde la perspectiva, está convencida de que ese es el único lugar para trabajar.