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El sombrero de paja toquilla es parte de los artículos ecuatorianos que llegan a los mercados extranjeros. Foto: Xavier Caivinagua / LÍDERES.

El sombrero de paja toquilla es parte de los artículos ecuatorianos que llegan a los mercados extranjeros. Foto: Xavier Caivinagua / LÍDERES.

Nuevos ingredientes en el menú exportable

14 de junio de 2015 15:04

La oferta exportable ecuatoriana está atenta a las dinámicas de los mercados internacionales. Los empresarios ecuatorianos saben que los hábitos de los consumidores evolucionan y que los productos y servicios tienen la obligación de ser atractivos e innovadores.

Conceptos como comercio justo, innovación, internacionalización, entre otros, son frecuentes en los productos nacionales que ganan mercado en países de Europa, Asia, América y Oceanía.

En comercio justo, por ejemplo, existe una importante demanda en mercados como Alemania, EE.UU. y los Países Bajos. Según datos del Instituto de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Pro Ecuador), los productos ecuatorianos de comercio justo representan el 4% de las exportaciones no petroleras. Además, en el Ecuador existen 68 empresas certificadas que operan con esta modalidad de negocio.

La innovación también cuenta. Por eso la canasta exportable incluye barras energéticas de quinua, té de guayusa, aceite de aguacate, boutiques de chocolate, rosas bicolores, entre otros bienes. El desarrollo de estos artículos, dicen los empresarios, es un asunto de creatividad, inversión, paciencia y riesgo.

A lo anterior se suma el proceso de internacionalización. Esta tarea inicia con clientes específicos, ingreso a tiendas especializadas y presencia comercial. También hay ejemplos de empresas nacionales que invierten para instalar fábricas en el extranjero.

Todo lo anterior ayuda a aprovechar oportunidades y la más próxima viene con el acuerdo comercial que el país negoció con la Unión Europea. Para la Federación Ecuatoriana de Exportadores, el acuerdo trae nuevas posibilidades para ubicar productos en el exterior y para el crecimiento de las inversiones en el país. Con este marco, LÍDERES presenta a sus lectores un especial sobre exportaciones ecuatorianas.


La innovación se suma a la canasta exportable

República del Cacao diseñó boutiques en las que el cacao es el protagonista principal. La marca cuenta con estas tiendas en Colombia y en Perú. Foto: Foto: Paúl Rivas / LÍDERES.

República del Cacao diseñó boutiques en las que el cacao es el protagonista principal. La marca cuenta con estas tiendas en Colombia y en Perú. Foto: Foto: Paúl Rivas / LÍDERES.

Por: Pedro Maldonado

Barras energéticas de quinua, té de guayusa, aceite de aguacate, barras orgánicas de banano y cacao, salsas gourmet, camarón con mejoras genéticas, boutiques de chocolate, rosas bicolores y sombreros de paja toquilla con diseños de vanguardia.

Los productos citados son parte de las exportaciones más innovadoras que tiene el Ecuador en la actualidad. Desarrollar estos bienes es un asunto de creatividad, inversión, paciencia y riesgo.

La empresa Runatarpuna, por ejemplo, nació con la mentalidad de ofrecer una bebida energizante para los mercados internacionales. Desde el 2010 llega con botellas y latas de la bebida Runa a EE.UU. y Canadá. Hoy suma alrededor de 8 000 puntos de venta en ambos países. “Son sitios especializados en productos orgánicos”, explica Francisco Mantilla, gerente de la empresa.

Este emprendedor reconoce que la exportación es complicada. “Desde el principio trabajamos con conceptos de comercio justo”. La empresa que dirige Mantilla utiliza guayusa como materia prima; en principio contaba con 64 agricultores que eran sus proveedores y ahora tiene a 3 000. En el camino, añade Mantilla, se ha sembrado cerca de un millón de plantas de guayusa.

Otro ejemplo es República del Cacao. Esta marca con siete años de vida empezó exportando barras de chocolate elaboradas con cacao fino de aroma, pero hace cinco años cambió su modelo. Su gerente corporativo, Gonzalo Chiriboga, cuenta que el modelo tradicional es vulnerable y complejo por la cantidad de marcas globales con las que competía.
Por eso la empresa diseñó boutiques de chocolate. “Exportamos un modelo de negocio completo y controlamos todo el proceso: cosecha, elaboración, promoción y comercialización. En cada local vendemos una experiencia vinculada con el cacao”.

República del Cacao cuenta en la actualidad con siete boutiques repartidas en Perú y Colombia. Según Chiriboga, para exportar innovación el producto tiene que ser diferenciado, relevante para el cliente y difícil de replicar.

Esta empresa también exporta el chocolate como materia prima para el sector pastelero. Este producto llega a Colombia, Chile, EE.UU. y Panamá. El 60% de las ventas de la marca de chocolate corresponde a exportaciones.

Alejandro Martínez, representante de Expoflores, cuenta que desarrollar flores bicolores es un trabajo de paciencia. “Son productos personalizados, con menor demanda frente a las rosas ecuatorianas tradicionales”, explica.

Lo bueno de estas innovaciones -dice Martínez- es que en los mercados internacionales los precios de rosas azules o bicolores (como el rojo-blanco, por ejemplo) pueden ser hasta dos veces mayores a los de las rosas tradicionales.

En la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) se valora a esta clase de productos. Su vicepresidente, Daniel Legarda, aclara que existen artículos de exportación con innovaciones desarrolladas luego de atravesar una crisis. Un ejemplo es la crianza de larvas de camarón con mejoras genéticas y mayor tecnología. “Esta innovación se refleja en el buen desempeño del sector camaronero en los últimos años”.

El Instituto de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Pro Ecuador) destaca que las exportaciones nacionales presentan un destacado nivel de innovación, particularmente las áreas de alimentos procesados. Esto se puede evidenciar en productos como pulpas, salsas, licores, snacks, etc.

Pero Legarda cree que aún falta camino por recorrer. “En venta de servicios existe un camino enorme por explorar. Además, hace falta un fondo público-privado, como ya ocurre en Colombia”.


La UE trae desafíos y nuevas oportunidades

Por: Carolina Enríquez 

El cierre de las negociaciones del acuerdo entre Ecuador con la UE es el punto de inflexión del antes y el después de las exportaciones del país al bloque.

El 17 de julio terminó el proceso de diálogo y para la segunda mitad del 2016 se espera que el convenio entre en vigencia de manera provisional. Hasta que llegue ese día, y como consecuencia de lo suscrito, Ecuador gozará de los beneficios arancelarios para el ingreso de sus productos a la UE.

Para la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), el acuerdo trae un abanico de oportunidades para ubicar productos en el exterior y para el crecimiento de las inversiones ecuatorianas. Sus directivos señalan que la decisión permitirá consolidar las exportaciones de sectores que ya tienen a la UE como mercado fijo.

Entre los ‘beneficiados’ están el banano, atún, rosas, café, vegetales, etc. En este último, por ejemplo, se encuentra el brócoli. Según la Asociación de Productores de Frutas y Legumbres (Asoprofel), el 50% de sus exportaciones va a la UE, por lo que mantener el mercado ha sido óptimo.

Rafael Gómez de la Torre, presidente de Asoprofel, asegura que los compradores cuentan con la seguridad de que no tendrán que pagar valores adicionales por aranceles. “Consideran que las ventas pueden incrementarse.

Una visión similar tiene el sector atunero. En el 2014, Empesec, una de las mayores atuneras del país, aspiraba a que en dos años, desde esa fecha, sus ventas al bloque suban 25%. Para esta firma, la UE es casi la mitad del mercado.

Fedexpor cree que también se abren posibilidades para productos no tradicionales, principalmente en alimentos y bebidas. En Asoprofel creen que hay altas oportunidades para frutas como uvilla, mora, tomate de árbol, etc.

De estas, ya se hacen incipientes exportaciones al bloque. En el caso de otros productos, como hortalizas y vegetales, ya existe interés de compradores europeos. Esto sucede en relación con la espinaca, de la que se envían muestras exportables. Hay potencialidades también para coles de Bruselas, espárragos, entre otros.

Lo que los productores–exportadores prevén es que no solo se envíe el producto como materia prima, sino que se desarrollen procesadoras para enviar alimentos semi o totalmente industrializados. Esta es una oportunidad para trabajar en cadenas de valor.

También hay empresas que ven la posibilidad de exportar tecnología. La firma de línea blanca Vymsa, por ejemplo, ha tenido diálogos con empresas italianas para desarrollar partes tecnológicas que vayan en sus equipos.

Para Fedexpor, las empresas que han consolidado el mercado europeo ya han superado todas las dificultades que ello incluye. Sin embargo, aunque para las micro, pequeñas y medianas exportadoras, la UE es una oportunidad, esto implica inversiones, cumplimiento de normas de calidad, etiquetado y empaque adecuado, obtención de certificaciones, etc.

Una de esas experiencias es la de Manuel Zabala, socio de la exportadora de chocolate y procesados de cacao Selva Dorada. En esa empresa, ubicada en Morona Santiago, ha enfrentado dificultades para exportar a la UE.

Comercializa a Francia. Este año redujo su producción y venta por lo cual solo ha entregado cuatro toneladas de sus productos. Dice que hay trabas en los procesos de regularización, cumplimiento de normativas, certificaciones, etc.

“Además, no siempre se cuenta con el capital para crecer y obtener financiamiento externo”. Zabala dice que este año ya no accederá a la certificación de orgánico, porque su comprador ha decidido ya no pagar por el documento.