placeholder
Michael Garretty es el propietario de Nostalgia, una microempresa de Manta que elabora y vende productos como la mantequilla de maní y el café. Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES

Michael Garretty es el propietario de Nostalgia, una microempresa de Manta que elabora y vende productos como la mantequilla de maní y el café. Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES

El sabor manabita, en un empaque

9 de marzo de 2017 13:10

Tras cinco meses de pruebas, Michael Garretty logró reunir en un envase los sabores típicos de Manabí.

El café molido, la sal prieta y el maní quebrado se distribuyen en Azuay, Guayas, Pichincha y Manabí bajo el sello de Nostalgia. Una marca que busca recordar las tradiciones gastronómicas ancestrales manabitas.

Los productos conservan el olor, sabor y textura de las recetas milenarias. Así lo aseguró la manabita Pamela Reina, quien dejó su provincia natal hace ya 20 años. “He vivido en Quito y en Santo Domingo y he encontrado productos como la sal prieta. Pero solo Nostalgia me trasladó hacia mi infancia y la comida de mi abuela”, señala esta mujer.

Garretty explica que para darle un toque ancestral a su marca, el proceso de producción, desde la recolección de frutos hasta el empaquetado, se hace en Manabí. “Es un producto pensado para conquistar al manabita que vive lejos de su tierra. La idea del empaque es que incluso se pueda llevar como un souvenir a otras partes del mundo”, dice el emprendedor.

Otra de las ventajas de que el producto se haga en Manabí es que indirectamente se generan unas 80 plazas de trabajo en los agricultores de las zonas rurales de Portoviejo como Abdón Calderón, El Rodeo y del cantón Tosagua. Además, de forma directa, en la elaboración del producto se involucran 20 personas.

El emprendimiento nació en el 2015 con un capital de USD 10 000. Garretty recuerda que vivía en Guayaquil y añoraba los sabores típicos de su natal Manabí. Así que retornó e inició una investigación para dar con las recetas típicas que más les podrían gustar a los ecuatorianos. “Los productos reúnen los ingredientes de las recetas originales, pero tienen un moderno y práctico empaque, que se transportar fácilmente”.

Garretty señala que la inspiración para crear este negocio nació de la añoranza por la comida de su abuela Maruja Zambrano y la admiración por su bisabuelo Luis Arboleda Martínez, quien tenía una fábrica de galletas, chocolate y la fábrica de hielo La Sirena. “Él siempre estaba buscando nuevas máquinas para mejorar la producción e innovar”.

El primer producto que salió al mercado -a principios del 2016- fue el café tostado y molido, en una presentación de 250 gramos. “Es un café rubio, sin mezclas y con poca acidez, que hace que el olor se perciba mejor”.

Luego se impulsó la creación de la sal prieta, que es una fusión entre harina de maíz, maní tostado y especias. “Este producto se consigue en los mercados de abastos en tarrinas o fundas plásticas. Nuestra marca se consigue en los supermercados y es utilizada en la gastronomía gourmet”.

Pero Garretty recuerda que encontrar la fórmula perfecta no fue fácil porque se debía buscar un sabor autóctono, pero con una textura atractiva y sin exceso de grasa. “Nos basamos en las recetas y secretos familiares”.

En la actualidad, en la sede de Nostalgia también se elabora mantequilla de maní, frutos secos, frutas deshidratadas y leche de almendras de varios sabores como el chocolate.

En Manta los productos se los puede conseguir en la cafetería Grocerry, en el centro de la ciudad. Este espacio fue creado por Garretty para impulsar a Nostalgia, pero también otros productos de emprendedores del país. En el segundo piso se están construyendo un espacio para que los artistas expongan su arte.