Cómo crear un negocio desde cero

Cómo crear una empresa en Ecuador

Emprender un negocio desde cero es un desafío emocionante que requiere visión, planificación y perseverancia. En el Ecuador, considerado uno de los países más emprendedores del mundo (36% de adultos son propietarios de un negocio), existe gran potencial de desarrollo empresarial. Sin embargo, también se enfrenta a altas tasas de fracaso, a menudo debido a la falta de acceso a información útil para iniciar, hacer crecer y consolidar el negocio.

Por eso, crear un negocio con bases sólidas implica seguir un proceso paso a paso: desde la concepción y validación de la idea hasta la formalización legal de la empresa, incluyendo un análisis de mercado riguroso, la elaboración de un plan de negocios, el cumplimiento de trámites legales y fiscales, la conformación de un equipo de trabajo competente y la búsqueda de formación para emprendedores especializada. 

Este artículo te guía a través de cómo crear un negocio paso a paso en el contexto ecuatoriano, dirigido a futuros emprendedores.

Idea de negocio y análisis de mercado

Todo emprendimiento inicia con una idea de negocio. Puede surgir de identificar una necesidad en el mercado, una pasión personal o una innovación. Pero tener una idea no es suficiente: el siguiente paso crucial es validarla. Un estudio de mercado detallado te permitirá determinar si tu producto o servicio tiene demanda, quiénes son tus clientes potenciales, cómo se comporta la competencia; además te permitirá encontrar brechas en la cadena de valor, ineficiencias que resolver y nichos desatendidos que aprovechar.

Para llevar a cabo este análisis, define claramente tu propuesta de valor (qué problema resuelve tu negocio) y realiza encuestas, entrevistas o pruebas piloto con clientes potenciales. Asimismo, investiga los precios de mercado, los canales de distribución existentes y las barreras de entrada que podrías enfrentar.

Elaboración del plan de negocios

Con la información del mercado en mano, el siguiente paso es elaborar un plan de negocios (plan de negocios) completo. Un plan de negocios es el documento que guía la puesta en marcha de tu proyecto y verifica la viabilidad de la propuesta empresarial.

En esencia, el plan de negocios es el resultado de un proceso de planificación estratégica cuyo objetivo es evaluar y poner en marcha un negocio de manera estructurada. Este plan describe qué va a hacer tu empresa y cómo lo va a hacer, sirviendo como hoja de ruta tanto para ti (y tu equipo) como para posibles inversionistas o aliados.

¿Qué incluye un plan de negocios? Generalmente, abarca:

  • Descripción del negocio: la misión, visión, objetivos y la propuesta de valor de tu empresa.
  • Análisis de mercado: resultados del estudio de mercado realizado (segmento de clientes, competencia, tamaño del mercado, tendencias).
  • Plan de marketing: estrategias de promoción, precios, canales de venta y distribución para llegar a tus clientes (¿cómo darás a conocer y entregarás tu producto/servicio?).
  • Plan operativo: cómo se producirá el bien o se entregará el servicio, requerimientos técnicos, procesos y logística.
  • Organización y equipo: estructura legal y organizativa, perfil de los fundadores y personal clave, funciones y responsabilidades.
  • Plan financiero: proyecciones financieras (ingresos, costos, flujo de caja, punto de equilibrio), requerimientos de inversión inicial y fuentes de financiamiento.

Desarrollar estas secciones con rigor te obliga a pensar en todos los aspectos del negocio y anticipar escenarios. Por ejemplo, al proyectar tus finanzas, podrás estimar en qué momento el negocio sería rentable; al delinear tu estrategia de marketing, sabrás cuánto invertir en publicidad y qué retorno esperar.

Un buen plan de empresa también identifica riesgos y propone planes de contingencia. Ten en cuenta que las cifras y supuestos casi nunca se cumplen completamente y será necesario ajustar sobre la marcha el plan de negocios.

Validar tu modelo de negocio

Validar una idea no significa únicamente analizar el mercado de forma teórica. Es una buena práctica que tu producto o servicio se ponga a prueba en el mercado real: comienza con un producto mínimo viable, lánzalo y observa el comportamiento de los usuarios. A partir de esos aprendizajes, mejora lo que no funcione y repite el ciclo de iteración hasta encontrar un modelo de negocio con la rentabilidad suficiente para sostener el crecimiento y el escalamiento.

Es decir, antes de invertir de forma significativa e incrementar tus costos fijos, por ejemplo en oficinas, personal, etc., debes recopilar datos y comprobar si tu idea puede convertirse en un negocio sostenible. Incluso, si el rubro lo permite, evita una formalización prematura: puedes operar inicialmente a pequeña escala con un RUC personal hasta validar tu modelo de negocio.

Trámites legales para crear la empresa

Una vez definida la idea, validado el producto y consolidado el plan de negocios, llega el momento de formalizar tu negocio. La formalización no solo te permite operar legalmente, sino que también mejora la imagen de tu empresa, te facilita acceder a créditos y contratos importantes, y limita tu responsabilidad personal frente a las obligaciones del negocio.

En Ecuador, incluso es obligatorio constituirse como persona jurídica para ciertas actividades reguladas (transporte, intermediación financiera, concesiones estatales, etc.). Por lo tanto, dar el paso hacia la legalización de la empresa es crucial en el proceso de emprender y escalar un negocio.

A continuación, se describe cómo crear una empresa paso a paso en Ecuador, siguiendo la ruta formal establecida por las autoridades:

  1. Registro en la Superintendencia de Compañías: Las formas societarias más comunes son la Compañía de Responsabilidad Limitada (Cía. Ltda.), la Sociedad Anónima (S.A.) y la Sociedad por Acciones Simplificada (S.A.S.). La S.A.S. se ha vuelto una figura muy atractiva para nuevos negocios, ya que permite constituir una compañía con un solo accionista (a diferencia de la S.A. y la Ltda. que requieren mínimo 2) y sin capital mínimo exigido. Esta flexibilidad reduce barreras de entrada para emprendedores individuales. Evalúa cada opción según tu situación. Una vez que hayas decidido la figura jurídica, el siguiente paso es reservar el nombre de tu empresa: ingresando al portal web de la Superintendencia de Compañías puedes realizar la reserva de denominación en línea. Luego, ingresa al apartado “Portal de Constitución de Compañías” y llena el formulario de Solicitud de Constitución con los datos de tu empresa; deberás especificar el objeto social (según la clasificación CIIU), los datos de los socios o accionistas, el capital social inicial y adjuntar los documentos requeridos en formato digital.
  2. Registro Mercantil: Tras completar el formulario y subir la documentación, el sistema te pedirá seleccionar una Notaría de tu preferencia y generar la orden de pago de los aranceles correspondientes. En el caso de compañías tradicionales (S.A., Cía. Ltda.), deberás pagar los derechos y acudir a la notaría elegida en la fecha y hora asignada para firmar la escritura pública de constitución y los nombramientos de administradoresPara las S.A.S., la ley ha simplificado este paso: no requieren escritura pública ante notario, pues la constitución puede perfeccionarse con firma electrónica de los documentos y su envío directo a la Superintendencia de Compañías.
  3. Registro en el SRI: Acto seguido, la Superintendencia de Compañías remitirá los datos al Servicio de Rentas Internas (SRI), y de forma automática se asignará el Registro Único de Contribuyentes (RUC) para tu compañía. Con el RUC obtendrás también la autorización para emitir comprobantes de venta (facturas, notas de venta, etc.) y cumplir tus obligaciones tributarias. En resumen, tras este paso tu empresa ya existirá legalmente y podrá operar comercialmente.
  4. Permisos municipales y sectoriales: todo negocio que ejerza actividades económicas debe inscribirse en el municipio de la localidad donde operará para obtener la Patente Municipal o permiso de funcionamiento. El trámite específico varía ligeramente según cada Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD), pero en general requiere presentar el RUC, documentación personal del propietario o representante y cancelar una tasa municipal. La patente municipal debe renovarse cada año mediante el pago de un impuesto predeterminado, generalmente calculado en función de los activos o capital del negocio.
  5. Registro en el SENADI (opcional): Si bien no es un paso obligatorio para iniciar operaciones, es muy recomendable proteger la identidad de tu negocio a través del registro de marca u otros derechos de propiedad intelectual. Registrar tu marca comercial (y eventualmente un eslogan, patentes de invención, diseños o nombres comerciales) ante el Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI) te otorga derechos exclusivos sobre esos intangibles. Esto impedirá que terceros copien o se aprovechen de tu nombre o producto sin autorización.
  6. Otros permisos: algunos giros de negocio requieren también permisos especiales: por ejemplo, un permiso de uso de suelo otorgado por la municipalidad o permisos sanitarios del Ministerio de Salud si tu emprendimiento manipula alimentos, cosméticos u otros productos regulados.

Fiscalidad: obligaciones tributarias

Al emprender, es fundamental comprender y cumplir con las obligaciones fiscales desde el primer día, una vez constituida la empresa legalmente. Las principales obligaciones tributarias de un emprendimiento formalizado típico incluyen:

  • Emisión de comprobantes de venta: los contribuyentes obligados a facturar deben emitir y entregar a sus clientes los comprobantes de ventacomprobantes de retención y documentos complementarios conforme la normativa del SRI; como regla general, esta emisión se realiza en modalidad electrónica para los grupos de obligatoriedad definidos por la Administración Tributaria; una excepción relevante es que los contribuyentes RIMPE – Negocio Popular pueden emitir notas de venta (físicas) o facturas electrónicas a su elección; adicionalmente, el uso de comprobantes preimpresos puede proceder solo de manera excepcional bajo las condiciones previstas (por ejemplo, contingencias/causas de fuerza mayor y autorizaciones/reglas del SRI).
  • Declaración de impuestos al SRI: Debes presentar declaraciones al SRI en los plazos establecidos (mensuales, semestrales o anuales, según el tributo y el tamaño de tu negocio). Los impuestos más comunes son el IVA (Impuesto al Valor Agregado), que se declara mensualmente por las ventas gravadas (tarifa general 15%), y el Impuesto a la Renta, que se liquida anualmente sobre las utilidades obtenidas. Si eres microempresario podrías acogerte a un régimen simplificado especial (RIMPE), pero de lo contrario tributarás en el régimen general.
  • Obligaciones ante la superintendencia de compañías: las sociedades bajo el control y vigilancia de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS) —incluidas Cía. Ltda., S.A. y S.A.S.— deben remitir anualmente, dentro del primer cuatrimestre (enero–abril), a través de los canales y forma que disponga la SCVS (portal institucional), el balance general anual y el estado de pérdidas y ganancias, junto con las memorias e informes de los administradores y de los organismos de fiscalización cuando existan, además de la nómina de administradores, representantes legales y socios/accionistas; estos estados deben estar aprobados por la junta general y suscritos conforme a la normativa aplicable. 
  • Obligaciones municipales: Como mencionamos, la Patente Municipal implica un impuesto anual que debe pagarse al municipio por operar en su jurisdicción. Adicionalmente, en la mayoría de cantones existe el impuesto de 1.5 por mil sobre los activos que se paga anualmente sobre los activos totales que tu negocio tuvo el año anterior. Asegúrate de declarar y pagar estos impuestos locales en las fechas que fije tu municipio.
  • Legislación laboral ecuatoriana: cuando contrates personal, debes afiliarlos al Seguro Social (IESS) desde el primer día, pagar los salarios a tiempo y respetar todos los derechos laborales (horas extras, vacaciones, decimotercero, decimocuarto, fondos de reserva, etc.). No formalizar a tus trabajadores o no afiliar al IESS constituye una infracción grave a la ley, que puede acarrear sanciones económicas para el empleador. Además, los derechos de los empleados son irrenunciables, por lo que incluso si un trabajador aceptara informalidad al inicio, siempre tendrá la posibilidad legal de reclamarlos posteriormente. or tanto, es mejor “hacer las cosas bien” desde el comienzo.
  • Registro en el Ministerio de Trabajo: todo empleador debe registrar sus contratos de trabajo en la plataforma del Ministerio de Trabajo (Sistema Único de Trabajo, SUT).
  • También, algunos sectores tienen impuestos específicos (por ejemplo, contribuciones especiales, impuesto verde, etc., si correspondiera)

Dada la complejidad que puede alcanzar el tema fiscal, especialmente conforme tu negocio crece, es muy recomendable contar con asesoría fiscal. Un contador o asesor fiscal te ayudará a optimizar tu carga tributaria dentro del marco legal, aprovechar exoneraciones o incentivos cuando apliquen (por ejemplo, las nuevas microempresas tienen ciertas facilidades tributarias iniciales), y en general a evitar contingencias con el Fisco.

Formación especializada y apoyo continuo

Un aspecto que a veces pasa desapercibido en la aventura de emprender es la formación continua del emprendedor. Abrir un negocio implica asumir múltiples roles, desde gerente general hasta vendedor, pasando por administrador financiero. Estar actualizado y capacitado te ayudará a evitar errores costosos y a desarrollar las habilidades necesarias para liderar tu negocio. En áreas como fiscalidad, contabilidad y gestión empresarial, contar con conocimientos sólidos puede marcar una gran diferencia en el desempeño de tu emprendimiento.

Afortunadamente, hoy existen múltiples opciones de formación para emprendedores, muchas de ellas accesibles de forma virtual (formación online). Por el lado público, como mencionamos, en Ecuador hay programas gubernamentales, cámaras de comercio, asociaciones y ONGs que brindan capacitación, asesoría técnica y acompañamiento a nuevos negocios.

Pero si tienes la posibilidad puedes ir más allá y cursar algún programa formal de negocios, como un MBA online, hoy en día existen facilidades para capacitarse, gracias a la formación online. Instituciones especializadas como UEMC Business School ofrecen programas diseñados para emprendedores que buscan adquirir o reforzar sus competencias en dirección de empresas y asesoría, por ejemplo, el Máster en Asesoría de Empresas (Fiscal, Laboral y Contable) y el Curso Online de Asesoría de Empresas: Fiscal, Laboral y Contable de UEMC Business School.

El ecosistema emprendedor está en constante cambio (nuevas leyes, nuevas tecnologías, nuevos hábitos de consumo) y la mejor manera de adaptarse es manteniéndote actualizado y asesorado.

Casos de éxito: emprendedores ecuatorianos que empezaron de cero

Emprender desde cero puede parecer abrumador, pero muchas personas en Ecuador lo han logrado con éxito. Sus historias demuestran que, con trabajo duro y perseverancia, es posible crecer y alcanzar grandes metas. A continuación, tres ejemplos inspiradores de emprendedores locales que comenzaron desde abajo:

  • Carlos Espinoza (Quito): a los 22 años comenzó vendiendo botes de pintura por Facebook; después de seis años de disciplina, reinversión e innovación, es fundador y gerente de Industrias Olympo, una fábrica ecuatoriana de pinturas e impermeabilizantes premium que factura alrededor de USD 800.000 al año. Ver más
  • Darwin Rosales empezó a trabajar con carrocerías desde que tenía 14 años en su natal Santo Domingo. Cuando tenía 20 años se mudó con su familia a Cuenca por una oferta laboral. Poco tiempo después abrió su taller y el proceso era muy artesanal. La gente empezó a conocerlo y su negocio fue creciendo poco a poco hasta convertirse en Olímpica Corp, un holding empresarial que al momento alberga a 20 compañías en el sector automotor, financiero y de producción. Ver más
  • Juan Bernardo Proaño tuvo una experiencia personal que lo llevó a crear una app para solucionar la vida de los conductores y levantar 1,5 millones de dólares de inversión en Israel. Ver más

Estos casos reales, refuerzan que sí se puede emprender desde cero en Ecuador. Ya sea comenzando en un pequeño local comercial, en un taller familiar de artesanías o desde una página de Facebook, el denominador común es la determinación de los emprendedores por sacar adelante sus ideas y adaptarse a las circunstancias.

Sus logros no ocurrieron de la noche a la mañana: detrás hay años de trabajo, sacrificios, aprendizaje de los fracasos y constante mejora.

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